Juan Fernández Ocampo fue 15° en la Clase 2.4mR de Río 2016 y así fue como la vela adaptada de nuestro país se despidió del programa paralímpico. El deporte dejó de estar en los Juegos por decisión del Comité Internacional (también el fútbol 7 PC; ingresaron el taekwondo y el bádminton) y es tiempo de reconstrucción en todo el mundo: también a nivel nacional.

La pandemia, claro, frenó los planes de todos y los atletas argentinos trabajan para, de a poco, volver a la actividad. Tomás Sáez Raffaelli, representante argentino (viajó a Río como entrenador de Fernández Ocampo), retomó los entrenamientos en octubre de 2020 y así se mantiene hasta ahora, en el Club Universitario de Buenos Aires (CUBA).

El mes pasado, Tomás y Hugo Velázquez, atleta de La Plata, se juntaron a entrenar en el Centro Naval de Olivos junto al director técnico nacional, Agustín Zucati. “El plan es mudar los barcos a la sede de dársena norte del Yacht Club Argentino y entrenar todos juntos”, contó Sáez Rafaelli, quien ahora también trabaja junto a un entrenador personal, Martín Álvarez.

El plan es reunirse más seguido con los atletas de Mar del Plata y volver a realizar Campeonatos Nacionales. La pandemia postergó la realización del Mundial de la disciplina (Sáez Raffaelli fue top ten en 2018), por eso es momento de apostar por el desarrollo dentro del país.