Susana Olarte es una de las grandes e históricas atletas del deporte paralímpico argentino. Sus números asombran. Participó en dos Juegos Paralímpicos y ganó nueve medallas (ocho en atletismo y una en básquet sobre silla de ruedas): Tokio 1964 (una dorada, dos plateadas y una de bronce) y Tel Aviv 1968 (tres doradas, una plateada y una de bronce). A sus 72 años, repasó su carrera en una extensa charla con Paradeportes Radio, el programa del deporte adaptado, inclusivo y paralímpico argentino (miércoles a las 21 por Eco Medios, AM 1220).

Susana es rosarina y a los 5 años sufrió poliomielitis. A los 12 se recibió de profesora de piano y a los 16 comenzó a hacer deporte en el Club Rosarino de Lisiados. Un año después, viajó a su primer Juego Paralímpico. “Antes era todo muy primitivo. Ahora los atletas están becados y viajan al exterior. Además, la forma de hacer deporte también cambió. En aquella época no teníamos una especialidad. Yo tengo medallas en básquet y atletismo, pero también hice tenis de mesa y otras disciplinas. Los de hoy se dedican a un solo deporte”, contó.

“De los Juegos Paralímpicos de Tokio tengo los mejores recuerdos. Me asombró todo: la organización y el adelanto que ya tenían en esa época. Me gustaría volver el año que viene (se realizarán los Juegos de Tokio 2020) para ver cómo está todo”, confesó Olarte. “Tengo todas las medallas guardadas. Las de bala y disco siempre fueron mis favoritas”, recordó.

En 1972, Susana tuvo a su primera hija y la maternidad la alejó del deporte competitivo. En la actualidad es “Maestra del Deporte”, como todos los medallistas argentinos en Juegos Olímpicos y Paralímpicos. En 2014, la ciudad de Rosario incluyó su nombre en una de las placas del paseo de los Olímpicos.

Susana también dejó un mensaje para los atletas: “A los jóvenes deportistas paralímpicos les digo que el deporte es lo más importante en la vida de una persona. No hay que dejar de hacer deporte. Yo en este momento sigo haciendo gimnasia. Gracias al movimiento, no tengo dolores y estoy bien”. Y cerró con un deseo motivador: “Ojalá todos los deportistas tengan la oportunidad de participar en un Juego Paralímpico. Es algo que no se puede describir con palabras. Es muy emocionante, es único”.