Corría 2016 cuando Stefanía Ferrando estaba buscando nuevas alternativas de deporte adaptado en Gualeguay. La natación ya había quedado atrás cuando la invitaron a jugar a las boccias de manera recreativa. “Empecé como una diversión. En ese entonces no me imaginaba que iba a representar a mi país”, reconoce la atleta de 27 años.

Ya en 2017 empezó a competir en torneos nacionales. Y en abril de 2018 viajó a Canadá a jugar para Argentina. “Casi sin darme cuenta había dejado atrás lo divertido y jugaba por medallas y trofeos”, recuerda.

Pasaron cinco años y ahora ya sueña con subirse al podio en los Juegos Paralímpicos de Tokio. “Estoy trabajando mucho para ganar una medalla, ese es el gran objetivo”, indica Ferrando, dueña de un crecimiento vertiginoso en su carrera.

Stefanía Ferrando se prepara para Tokio. Foto: Federico Soler

A la hora de elegir su mejor momento no duda. “Ganar el Open Regional de San Pablo en 2019 fue algo increíble. Me había preparado mucho e hice un gran torneo. Lo gané de manera invicta, y en la final derroté a una rival muy difícil como Soares da Silva. Además, logré la clasificación a Tokio”, explica la jugadora que participará en Individuales BC3.

Stefanía Ferrando tiene atrofia muscular espinal y se traslada en su silla de ruedas color de rosa. Es psicóloga social y trabaja como administrativa en la Municipalidad de Gualeguay, en la oficina de Derechos Humanos.

Ahora es tiempo de pensar en Tokio. Comprometida y profesional, se entrena en doble turno y estudia a sus rivales a través de YouTube. Sabe, más que nadie, que si quiere ganar una medalla, no pude dejar ningún detalle librado al azar.