El 9 de junio del 2020, Paradeportes contó la historia de Sebastián Galleguillo, el nadador sordo de la selección argentina al que sus padres le construyeron una pileta en su casa durante la cuarentena con chapas, madera y nylon. El impacto fue total y llegó a todo el mundo. “Fue muy loco lo que se generó. Hasta llegó a la gente que me terminó regalando una pileta para mi casa”, comentó el joven en Paradeportes Radio, el programa del deporte adaptado, inclusivo y paralímpico argentino.

La historia ganó relevancia e interés y la vida de Sebastián cambió. “Me puse muy nervioso en todas las notas que vinieron después. Es una felicidad todo lo que me tocó vivir en esta pandemia. Algo único. Hoy en día me pasa todavía, cuando veo las dos piletas en mi casa“, mencionó el nadador. Y agregó: “A raíz de todo lo que ocurrió, terminé entrenado en la pileta del Parque Olímpico. Fue raro pasar de una pileta de 12 metros a una de 50. Fue abrumador el cambio pero linda la sensación“.

Desde lo deportivo, Galleguillo también logró un progreso importante: “El martes fue mi última competencia de federación y bajé dos segundos mi marca, así que estoy muy contento. Eso es lo que más me motiva ahora, seguirme autosuperando”. Por eso se permite soñar en grande: “Estoy enfocado en la próxima competencia que tengo, trato de no pensar tanto en lo que se viene después. Pero claro que es mi sueño poder llegar a las Sordolimpiadas”.


Además, Sebastián contó cuál es su otro gran deseo para este 2021. Y espera poder hacerlo realidad: “Mi ídolo es Carlos Tevez. Vi la serie de su vida y me gustó mucho. Todo lo que se esforzó para llegar a donde llegó… Fue inspirador. Me gustaría conocerlo“. “Siento que tengo en común con Tevez la superación por llegar lejos a través del deporte. Eso me identifica con él. Si lo llego a conocer, me gustaría pedirle una foto y ver qué tan alto es jaja”, explicó. ¿Te animás, @__carlitostevez?