Ya pasaron los Juegos Olímpicos y desde el 24 de agosto la fiesta continuará con los Paralímpicos. Y el fútbol para ciegos será uno de los deportes estrella. Argentina, con Los Murciélagos, irá en busca de la medalla dorada que le falta, pero Japón también se preparó para dar pelea y subirse a lo más alto del  podio.

 

Satoshi Takada, el entrenador de la selección japonesa de fútbol 5 para ciegos, dialogó vía Zoom en exclusiva con Paradeportes, en un encuentro organizado por la Embajada de Japón en la Argentina. Takada, exarquero, es un admirador de Los Murciélagos y llenó de elogios a Maxi Espinillo, su máximo goleador. Habló de cómo se sumó al fútbol para ciegos y dejó una reflexión sobre su tarea: “Busco que mi cabeza y mi corazón puedan estar unidos a los de ellos, es lo más emocionante y satisfactorio de trabajar con jugadores con discapacidad visual”.

 

El video completo de la entrevista está disponible en nuestro canal: youtube/paradeportes.

 

 

  • Takada, ¿cómo llega su selección a los Juegos Paralímpicos?

 

  • El entrenamiento está avanzando con normalidad y el equipo está en excelentes condiciones sin ninguna lesión. En Japón estamos con un verano muy caluroso pero los jugadores se están preparando muy bien mientras se ponen en forma.

 

 

  • ¿Los Juegos Olímpicos aumentaron la motivación del plantel?

– En los Juegos Olímpicos los seleccionados japoneses de las distintas disciplinas fueron muy buenos y alcanzaron excelentes resultados obteniendo la mayor cantidad de medallas doradas a nivel histórico. Por lo tanto, estamos entrenando con mucha motivación viendo los Juegos Olímpicos. Nosotros también en los Juegos Paralímpicos queremos sumarnos a estos buenos resultados, así que de verdad estamos cada vez más motivados.

–          ¿Cómo se involucró en el fútbol para ciegos?

 

  • Mi primer vínculo fue en 2013, cuando comencé a trabajar como entrenador de arqueros de la selección que se preparaba para los Juegos Paralímpicos de Río 2016. Yo había sido arquero profesional y también entrenador. Lamentablemente la selección japonesa fue eliminada en la etapa preliminar en la fase del grupo de Asia. Luego de esa experiencia asumí como director técnico del actual equipo.

 

–          ¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo como entrenador del equipo?

 

  • Es una alegría que no se puede entender si uno no está involucrado en esta disciplina. Siento que mi trabajo es algo sumamente divertido. El no poder ver dificulta mucho la posibilidad de compartir y transmitir información e imágenes. En ese contexto, mediante la relación que tengo con los jugadores, intento buscar las formas para compartir con ellos la imagen que tengo en mi cabeza sobre la estrategia a seguir, sobre el tipo de ofensiva o táctica defensiva que quiero implementar con total precisión y exactitud. Busco que mi cabeza y mi corazón puedan estar unidos a los de ellos, es lo más emocionante y satisfactorio de trabajar con jugadores con discapacidad visual.

 

–          ¿Aprendió algo en especial en este vínculo con deportistas ciegos?

 

  • Primero, nosotros, los que podemos ver, solemos rendirnos fácilmente en cuanto surge alguna dificultad a pesar de que tenemos muchas más posilibilidades de cambiar la manera de realizar las cosas. Por el contrario, los jugadores con discapacidad visual no se rinden fácilmente. No pueden ver, pero logran lo que se proponen escuchando, tocando, y pidiendo ayuda a otros. Incluso en su vida cotidiana, como por ejemplo cuando se suben a un tren o deben salir a algún lado, ellos no se detienen pensando solo en lo peligroso que pueda ser realizar estas acciones, sino que buscan por sí mismos la manera más segura de llevarlas a cabo, desde ya, muchas veces apoyándose en otras personas. En fin, no buscan los motivos por los cuales no pueden hacer algo sino que llevan a cabo sus vidas pensando en todo lo que sí pueden hacer. Lo mismo sucede cuando juegan al fútbol, y eso es lo que más he aprendido de ellos. O sea, nosotros que podemos ver y hacer lo que queramos nos rendimos fácilmente, mientras que ellos buscan la manera de lograr las cosas sin buscar motivos de por qué no podrían hacerlas. He aprendido mucho de su forma de vivir.

 

–          ¿Qué significa una pelota de fútbol para usted?

 

  • Creo que la pelota representa la vida misma. La pelota es redonda, nunca se sabe hacia dónde va a rodar y aunque por un momento pienses que es tuya, te la terminan sacando, aunque seguro luego la puedas recuperar. Además, teniendo una pelota uno puede llegar a relacionarse con otras personas, haciendo un pase o juagando un partido. En fin, pienso que la pelota simboliza mi propia vida.

– ¿La sociedad japonesa conoce de la existencia de su equipo de fútbol?

 

  • Después de estos años desde que soy entrenador, me doy cuenta de que el hecho de que los Juegos Paralímpicos se realicen en Tokio permitió que, además de los fans del fútbol y el paradeporte, muchas compañías ajenas al fútbol para ciegos colaboren con nosotros haciendo posible un mayor reconocimiento de este deporte en el país. De todos modos, todavía no hemos llegado al punto de que el fútbol para ciegos sea reconocido como disciplina al nivel del fútbol masculino convencional o el femenino. Por lo tanto, me encantaría que podamos contribuir a aumentar aún más el reconocimiento de este deporte ganando una medalla en los Juegos Paralímpicos.

 

  • Hace unas semanas entrevistamos a Eigo Matsusaki, el Director Ejecutivo de la Asociación Japonesa de fútbol para ciegos, y nos dijo que su objetivo era conseguir la medalla dorada. ¿Tiene el misma misma opinión que Matsusaki?

 

  • Si, por supuesto, opino lo mismo.

 

 

  • ¿Cuáles son los mejores equipos de fútbol para ciegos del mundo?

 

 

  • Hay dos equipos. Uno es Argentina, y el otro es Brasil. Ambos equipos son de verdad excelentes, tanto en su técnica como su táctica, además del respecto que sienten por el fútbol y como lo atesoran. No es que solo jueguen bien, sino que sobresale también su respeto por las reglas del juego. Por estos motivos, siempre hemos trabajado teniendo presentes a ambos países como nuestro objetivo a alcanzar.

 

– ¿Qué jugador de la selección argentina le gustaría tener en la selección de Japón?

 

  • Hay dos jugadores del equipo argentino que me gustaría tener. Uno es Maximiliano Espinillo. Es el delantero número 1 del mundo, el mejor. Es inteligente, es hábil jugando, y es fuerte mentalmente. Por lo tanto, no es una exageración decir que hemos crecido mucho jugando contra él. Durante el Grand Prix de Tokio (N. de la R: Argentina empató 0-0 en la primera fase y le ganó 2-0 la final a Japón en abril de 2021), lo pudimos contener en el primer partido del grupo, pero en la final nos goleó e hizo los dos tantos de Argentina. Creo que teniendo un delantero así, no cabe duda de que Japón alcanzaría la medalla de oro. El otro jugador es Federico Accardi, el número 3. Si bien no se destaca tanto como Maxi, en cuanto a su entendimiento de la táctica creo que es uno de los mejores del mundo. Entiende y prevé todo lo que hacemos y hace todo lo que su rival no quiere que haga. El director técnico, Martín Demonte, confía mucho en él y creo que Accardi es quien mejor refleja lo que él tiene en mente. Siempre intercepta nuestra jugadas y Maxi en dupla con él nos termina goleando. Estos dos jugadores son los que deseo en la selección japonesa.

 

– Con Maximiliano Espinillo y Federico Accardi, ¿podrían ganar la medalla dorada?

 

  • Sí, por supuesto. Incluso creo que le ganaríamos a Brasil.

 

–          ¿Tiene algún contacto o charla con el director argentino Martín Demonte?

 

  • Nosotros visitamos Argentina y él también ha venido muchas veces a Japón. Siempre hablamos, tomamos un té. Ahora que no podemos reunirnos, hablamos por Messenger e intercambiamos opiniones sobre la condición de cada equipo. Creo que de todos los directores técnicos del mundo, Martín sea con quien mejor me llevo.

 

– ¿Quedó satisfecho con el 2do. puesto en el Gran Prix de Tokio?

  • Considerando la real capacidad y condición actual de la selección japonesa, estoy satisfecho de que hayamos podido llegar a la final. Estoy también muy contento de haber podido jugar dos veces contra Argentina, que es el número 1 en el mundo, y que, a pesar de haber perdido, hayamos podido jugar en iguales términos y no ya solo defendiéndonos contra ellos. El resultado fue haber alcanzado el segundo puesto pero estoy muy conforme por cómo hemos jugado el partido. Nos permitió llegar a estos Juegos en Tokio y creo que ya no estamos tan lejos del nivel de Argentina.

 

-¿Cuál crees que es la parte más difícil de jugar contra la selección argentina?

 

  • Antes hablé de la alta capacidad de ataque de Maxi, pero además creo que la defensa es muy sólida. Desde el arquero, a los 4 jugadores de campo, la combinación es maravillosa, la defensa centrada en Froilán Padilla es tan fuerte que hasta ahora solo hemos podido hacer un gol en los 4 o 5 partidos que jugamos. De todos modos, no les podemos hacer un gol. A decir verdad, el secreto de la fuerza del equipo argentino es su defensa. Por eso, siempre nos hallamos en dificultad contra ella y no podemos ganar.

 

  • Usted conoce el puesto, ¿qué opina de Darío Lencina, el histórico arquero de Los Murciélagos?

 

  • Creo que es un magnífico arquero. Es alto pero no es lento como lo suelen ser los jugadores de contextura grande. Es ágil y, además, su posicionamiento es muy preciso, con lo cual por donde patees parece imposible meter un gol. Por otro lado, lidera el equipo manteniendo siempre la propia calma y la de los jugadores. Pienso que además de tener muy buena técnica, es un arquero con un muy fuerte liderazgo que le permite asumir el papel de segundo director técnico en la cancha.

 

-Respecto a los Paralímpicos, Argentina jugará en la fase de grupos contra Marruecos, España y Tailandia; y Japón contra Brasil, China y Francia ¿Qué opina de sus tres rivales?

 

  • El primer partido es contra Francia. Ya hemos jugado contra ellos en el Grand Prix y hasta cierto punto hemos entendido su forma de jugar. Hasta ahora nunca hemos perdido contra ellos, y si nos preparamos bien, tenemos muchas chances de ganar. Si consideramos su contextura física, ellos son altos y tienen piernas largas, características que nos generan dificultades, pero creo que podemos ganar si logramos no caer en su juego, impidiendo que toquen la pelota, dribleando, haciendo pases y moviendo mucho el cuerpo sin dejar que ellos desplieguen su fuerza física.

El segundo partido es contra Brasil. Estoy pensando que si en la fase de eliminatorias conseguimos seis puntos podemos llegar a la semifinal. Primero hay que entrar por la defensa y queremos llevar a cabo un buen juego que nos permita llegar al tercer partido contra China. No es cuestión de perder o empatar, tenemos las imágenes de los partidos de Argentina contra Brasil durante la Copa América y el Mundial pasado donde Argentina logró buenas situaciones de ataque. Con lo cual, tenemos datos sobre por dónde es mejor atacar a Brasil. Toda la estrategia ya está diseñada. Ahora estamos entrenando para poder hacer goles y ganar. De todas maneras, es un equipo fuerte y por eso queremos jugar a conciencia prestando mucha atención.

Con respecto a China, es el equipo número uno de Asia con una técnica de driblaje y una capacidad de ataque muy altas. Hasta ahora, Japón siempre ha perdido contra China. De todas formas, ahora que jugamos de locales en Tokio queremos ganar bien y avanzar. Estamos preparados con una sólida defensa contra su fuerte capacidad de ataque. Ya en el 2019 en el campeonato asiático terminamos 2-2 perdiendo en penales, así que China no nos parece tan fuerte como lo son Argentina y Brasil. Hay que jugar atacando de manera agresiva. Queremos ganarle a China y avanzar hasta la fase de semifinal.

 

– ¿Para ustedes es una ventaja o no jugar sin público?

  • Creo que es mejor que haya espectadores. Ya hemos jugado sin espectadores en el Grand Prix, así que no creo que nos juegue en contra. Sin embargo, me parece muy triste que no haya gente que aliente. Para el equipo japonés, no representa un beneficio jugar sin espectadores.

 

–          ¿Cuál es su mayor sueño como entrenador de la selección japonesa?

 

  • Por supuesto alcanzar la medalla paralímpica de oro es muy importante, pero además de eso, me gustaría que a través del fútbol y de ver jugar a los jugadores, les llegue un mensaje de aliento a los chicos que juegan al fútbol para ciegos, o que no juegan pero tienen una discapacidad visual, como también a sus padres y familiares. Los que tienen este tipo de discapacidad no tienen muchos espacios para hacer deportes, para moverse y expresarse a sí mismos. En ese contexto, me encantaría que aumenten la cantidad de personas que después de ver fútbol para ciegos, puedan salir, jugar y expresarse a sí mismos. Independientemente de que la selección japonesa gane o pierda, lo que creo más importante es poder construir oportunidades que les den coraje a los japoneses que sufren de discapacidad visual, y es mi sueño que además crezcan esas oportunidades en la sociedad.

 

-Última pregunta, relacionada con lo que acaba de responder, ¿qué mensaje le gustaría transmitir a las personas con discapacidad visual y sus familias?

 

  • Yo me involucré con las personas con discapacidad visual desde que se creó el fútbol para ciegos en Japón. No tenía ningún familiar ni persona cercana con este tipo de discapacidad. Es terrible no poder ver pero, ahora que ya hace ocho años que vengo viviendo junto a los jugadores, veo esta discapacidad como una características más propia de ellos. Por lo tanto, aunque sean ciegos y no puedan volver a ver, quiero que disfruten de la vida, buscando aquello que puedan realizar y la manera de poder llevarlo a cabo como lo hacen los jugadores del fútbol para ciegos. Sé que debe ser muy difícil para los familiares pero, creo que si toman la falta de visión como una característica más de la persona y buscan algo que ellos puedan hacer, sus hijos podrán hacerse de muchos amigos y emprender muchas actividades tales como jugar al fútbol o realizar deportes, arte, música, etc. Y así, podrán disfrutar de la vida aceptando juntos los desafíos y buscando la alegría que da el poder llevar a cabo algo. Entiendo que los padres de las personas con discapacidad visual deben sufrir mucho pero quiero decirles que sus hijos, más allá de no poder ver, pueden realizar cualquier otra actividad. Son chicos muy inteligentes, con lo cual no deben olvidarse de la potencialidad escondida en cada uno de ellos, y deben sentirses orgullosos de ellos como el tesoro que son y caminar junto a ellos por el camino de la vida. Yo también, más allá de ser su director técnico, los trato como si fueran mi propia familia, mis propios hijos. Donde los lleve no me avergüenzo de ellos y les vengo transmitiendo que hay que disfrutar siempre, no importa donde vayan. Así me gustaría que vivan la vida.