Es francés, pero habla español de manera muy fluida. Aprendió el idioma casi de manera obligada: en unas vacaciones en Argentina conoció a su actual mujer, se enamoró y se casó. Así, entre tanto viaje, y el permanente ida y vuelta, Adrien Chalmin fue incorporando palabras, modismos y costumbres argentinas.

A los 35 años, este francés que disputó tres Juegos Paralímpicos fue la gran sorpresa del primer torneo de rugby sobre silla de ruedas post pandemia que se desarrolló en Venado Tuerto, Chalmin fue uno de los integrantes de Los Buitres, el equipo campeón.

Chalmin lleva el deporte en la sangre. Siempre lo llevó, en realidad. En Francia fue un destacado jugador de rugby en el ASM Clermont y fue considerado una de las esperanzas. Tanto que fue convocado para representar a su país en el Mundial Sub 20. Hasta que una tarde, en un amistoso en Vannes, sufrió un accidente que lo dejó parapléjico.

Cuando parecía que todo se le nublaba, Chalmin pudo ver el sol. Fue cuando estaba realizando la rehabilitación y observó una demostración de rugby sobre silla de ruedas. “Me encantó. Siempre me gustó el deporte colectivo, la solidaridad, el contacto”.

Le gustó tanto que tomó la batuta, armó un equipo en su club y, con el tiempo, se convirtió en un referente del seleccionado francés cuando el rugby en silla de ruedas todavía no era un deporte muy conocido. Así, entonces disputó los Juegos de Londres 2012, Brasil 2016 y Tokio 2020, donde su equipo finalizó en el sexto puesto. Ahora, le apunta a París 2024.