Fernando “Pipo” Carlomagno cumplió su sueño en los Juegos Paralímpicos de Tokio: fue segundo en los 100 metros espalda S7 y se llevó la medalla plateada. Sin embargo, todavía se mantiene con hambre de gloria y va por más. Así lo contó en su charla con Paradeportes Radio, el programa del deporte adaptado, inclusivo y paralímpico argentino (todos los miércoles de 21 a 22 por Eco Medios AM 1220 y en simultáneo por streaming en las cuentas de Facebook, Twitter, Twitch y YouTube de Paradeportes).

 

Como broche de oro, Pipo fue el ganador del Olimpia de Plata en natación paralímpica en los Premios Olimpia 2021. Fue la primera terna exclusiva de la natación adaptada en la historia de los premios y estuvo nominado junto a Daniela Giménez y Matías De Andrade. “Fue un año increíble en todos los aspectos. Fui medallista paralímpico, hice la mejor marca de mi carrera, tuve una hija, Aurora, y conformé mi familia. Ahora recibo el Olimpia… Fue un gran año para el deporte paralímpico y en lo personal también”, reflexionó el nadador argentino luego de un 2021 soñado.

 

Sin embargo, ya mira hacia adelante: “Ganar la plateada no significa que no me duela haber perdido el oro. Todavía sufro y me cuesta. Si hubiera sido medalla dorada hoy no sé si seguiría nadando”. “Probablemente hubiera sido el cierre de mi carrera porque no quedaban más cosas por buscar. El hecho de no haberlo logrado hace que estire mi carrera tres años más y vaya a buscar eso que me quedó pendiente”, agregó.

 

¿Qué hubiera pasado si conseguía la dorada este año? “Ahora estaría estudiando para recibirme de docente, que es algo que me encanta, y encarando mi vida profesional por otro lado”, contó Pipo. Y aseguró: “Siempre me manejé con objetivos. Si hubiera conseguido la dorada con récord, hubiera tenido todo en el deporte paralímpico. Espero que se pueda dar en París”.