El 9 de septiembre del 2016 fue un día histórico para del deporte paralímpico argentino. Aquella jornada, en los Juegos Paralímpicos de Río, Yanina Martínez ganó la medalla dorada en los 100 metros T36 y logró poner la bandera argentina en lo más alto del podio paralímpico por primera vez en 20 años.

A cuatros años de aquel día, Martín Arroyo, entrenador de la atleta rosarina, dialogó con Paradeportes Radio, el programa del deporte adaptado, inclusivo y paralímpico argentino (todos los miércoles, de 21 a 22, por EcoMedios AM 1220) y recordó la histórica carrera: “Cada 9 de septiembre, la medalla de Yanina se festeja como un cumpleaños. Lo seguiremos celebrando siempre, es una fecha para el resto de nuestras vidas“, aseguró.

Arroyó contó que “en la previa de la carrera estábamos muy ansiosos. Yanina estaba muy convencida de lo que iba a buscar”. La argentina corrió 100 metros en un tiempo 14.46 segundos. Pero para su entrenador, la carrera duró mucho más: “La carrera la vi como en cámara lenta. Lo viví, parecía que estaba adentro. Fue algo muy lindo, son recuerdos precisos los que tengo. Cuando Yanina llegó a la meta, quedé en blanco. Fue una linda locura“, recordó.



“El logro de Yanina se debe también a todo el apoyo familiar que ella tiene. Por eso ella le da para adelante y le pone su cuota de esfuerzo a lo que hace”, sostuvo Arroyo. Y agregó que la rosarina “es una atleta que disfruta de lo que hace. Tiene una simpleza que te llega. Emociona. A la hora de la entrada en calor se transforma. Es algo increíble, se enfoca y solo piensa en la meta”.

Desde Rosario, Yanina Martínez se pone a punto pensando en los Juegos de Tokio 2021, en los que buscará volver a conseguir un lugar en el podio paralímpico: “Para Tokio 2021, Yanina está muy bien. Fuerte y convencida. Todavía las marcas están dentro de los cálculos. Y está la ilusión de un podio”, comentó su entrenador.

“La medalla dorada le cambió la vida a Yanina. Hoy en día es reconocida y vamos a estar siempre agradecidos. El tiempo determinará la importancia de su logro. Ojalá haya más medallas”, cerró Arroyo, que como cada 9 de septiembre desde el 2016, vivió un día muy especial.