Si hay una referente en el ciclismo adaptado es Mariela Delgado, la primera en la historia del deporte argentino en participar de un mismo Juego Panamericano y Parapanamericano, allá en Toronto 2015. Es ella la que se entusiasma con la tercera edición de la Vuelta Inclusiva a San Juan y la que cree que es una excelente oportunidad para que la disciplina siga creciendo.

“Es muy importante porque hablar de la Vuelta Inclusiva a San Juan es hablar de un torneo de reconocimiento internacional y de estar integrados con profesionales de primer nivel. Es también la posibilidad que el ciclismo adaptado sea visto por más personas, que nos conozcan más”, dice Delgado, que participó en las dos ediciones anteriores.

Delgado, ganadora de la única medalla dorada del ciclismo adaptado en carrera de ruta en Lima 2019, se lamenta por no poder participar este año. Los compromisos con el seleccionado argentino le impiden formar parte de la gran fiesta. Del 30 de enero al 2 de febrero estará compitiendo en el Mundial de Pista de Canadá junto a sus compatriotas Maximiliano Gómez y Sebastián Tolosa (tándem masculino), Micaela Barroso y María José Quiroga (tándem femenino), y Rodrigo López.

“San Juan es la cuna del ciclismo y mucha gente se va a enterar de nuestra participación. Es un gran paso y una excelente ocasión para que la disciplina continúe creciendo en cantidad y calidad”, explica la misionera que también consiguió en Lima una medalla plateada y otra de bronce, en los 500 metros contrarreloj y en persecución individual, respectivamente.

Para Delgado, “la gente se va a sorprender”. “Somos cada vez más y el público va a disfrutar cuando vea que un ciego, una persona que utiliza silla de ruedas o un amputado pueden pedalear y competir. Ver ese espíritu deportivo y de superación personal a través del deporte los va a conmover”, aseguró.