Mariano Tubio, el mejor jugador de golf adaptado de la Argentina y top 10 del mundo, ganó el Open de Madrid y festejó a lo grande: junto a su esposa Mariana y su hijo Felipe. “Fue una maravilla poder ser campeón con mi familia acompañándome. La alegría fue doble”, contó el golfista en diálogo con Paradeportes Radio, el programa del deporte adaptado, inclusivo y paralímpico argentino (todos los miércoles de 21 a 22 por EcoMedios AM 1220 y en simultáneo por streaming en las cuentas de Facebook, Twitter, Twitch y Youtube de Paradeportes).

El Open de Madrid fue el primer título del año, luego de los subcampeonatos en el US Open y el European Championship. “Esos segundos puestos me dejaron un aprendizaje enorme. En el golf uno juega más contra uno mismo que contra el resto. En el US Open perdí contra mí mismo. Me metí mucha presión, estaba más en el resultado que en el tiro por tiro. Me di cuenta que sin estar bien físicamente y sin ayuda logística no puedo competir como yo quiero. Fue un gran aprendizaje: entendí que me tengo que divertir y hacerlo porque me gusta, y no por obligación”, aseguró Mariano.

“Este año comencé a prepararme desde lo físico de otra manera gracias al apoyo y la planificación de Matías Arla, de @UnicFi. Ese trabajo ya lo sentí y llegué mucho mejor al Open. Además, en este viaje conté con el apoyo de mi esposa y de mi hermano que vive en España. Ellos se encargaron de la logística, del paragolfer (el carro que utiliza para jugar) y yo me pude concentrar en el juego”, señaló el oriundo de Berazategui y también directivo de Ranelagh, el club del histórico Roberto De Vicenzo.

De cara a lo que viene, Mariano quiere sacarse la espina que le quedó en el US Open y piensa en volver a competir en Estadios Unidos: “Quizás vaya el 14 de noviembre a uno de los torneos más importantes, en Dallas. El año que viene quiero competir en cinco torneos en Europa. Mi idea es estar entre los primeros tres del mundo. Hoy los jugadores que están en el top 3 juegan 14 o 15 torneos por temporada y esa es una ventaja sobre mí. Ahora estoy séptimo, pero mi objetivo es meterme entre los tres mejores”.

Por último, se refirió a la posibilidad de que el golf pueda convertirse en deporte paralímpíco: “Voy a trabajar para que el golf adaptado sea paralímpico, como es el convencional. Estoy en contacto con gente de todo Latinoamérica. Por ahora no es nada serio, pero cuando vi los Juegos de Tokio dije: ‘Yo tengo que estar ahí’. Voy a trabajar para eso”.