La bandera argentina flamea en lo más alto del mástil, y a Lucas Gareca una lágrima le empaña la vista. La emoción de escuchar el himno es más fuerte de lo que jamás se imaginó. “Logré lo que tanto quería y tengo los mejores recuerdos del Mundial”, recuerda el hombre que aquel 9 de abril de 2014 logró la mejor marca panamericana.

Gareca se consagró campeón mundial junior en la categoría hasta 97 kilos en los Emirates Árabes Unidos después de levantar 147 kilos. Fue en su tercer intento. el que le sirvió para ganar y dejar atrás al ruso Denis Karasev y al local Ibrahim Almussabi.

Gareca, en el podio.


Hoy, a los 25 años, Gareca se acuerda de aquel joven de 19 que se sorprendió por estar tan lejos de su país. “Era todo diferente. La cultura, el idioma. Fue muy impactante”, dice.

“Ese título fue mi mejor logro deportivo, pero también fue un viaje muy positivo porque pude conocer mucha gente. Estar ahí, representar a la Argentina y competir fue una de las satisfacciones más grandes de mi carrera”, asegura Gareca, que ya suma ocho años en esta disciplina y sueña con estar en los Juegos Paralímpicos de Tokio.