Luego de varias conversaciones con las federaciones internacionales y el Comité Organizador, la Junta Directiva del Comité Paralímpico Internacional (IPC) decidió dejar de lado su ‘política de cero clasificación’ para los Juegos Paralímpicos de Tokio, que comenzarán el 24 de agosto. Esto significa que se está estudiando la posibilidad de realizar la clasificación funcional de atletas de diez deportes en la capital japonesa, días antes del arranque de la gran cita.

De esta manera, los 10 deportes que podrían tener clasificaciones funcionales en Tokio serían: atletismo, boccia, canotaje, ciclismo (pista y ruta) judo, remo, vóley sentado, natación, quad rugby y tenis en silla de ruedas. Las diez disciplinas fueron elegidas por la cantidad de atletas que tienen en total y las oportunidades de realizar estas evaluaciones en el tiempo que quedan (las 12 restantes no tendrán esta chance). En los próximos meses se confirmará si esta posibilidad se llevará a cabo o no, en base a cómo avance este tema.

En 2014, el IPC dio inicio al protocolo ‘política de cero clasificación’ para que todos los deportistas lleguen a las máximas competencias ya evaluados. Vale recordar que la clasificación funcional es la instancia médica en la que se determina qué categoría integra cada atleta en base a sus funcionalidades, para minimizar el impacto de la discapacidad y que la excelencia deportiva defina la competencia.

Sin embargo, esta política podría cambiar para Tokio. Esto se debe a que aún quedan muchos atletas por clasificarse funcionalmente y la organización no quiere que nadie “se pierda la posibilidad de competir por falta de acceso” a esa instancia. El IPC pidió a los comités paralímpicos nacionales que se aseguren de que la mayoría de sus deportistas tengan hecha la categorización.

Andrew Parsons, presidente del IPC, señaló que “Esta decisión no ha sido tomada a la ligera, teniendo en cuenta el impacto potencial en los atletas que pueden cambiar de clase o no ser elegibles en una etapa tan tardía”.