La inactividad deportiva y la postergación de los Juegos Paralímpicos fueron dos temas que los entrenadores tuvieron que trabajar mucho en los últimos tiempos por la pandemia. Juan Manuel Zucconi no fue la excepción.

“Hubo mucha incertidumbre porque no se sabía si se hacían o no los Juegos, y eso generó mucha ansiedad. La postergación, entonces, trajo alivio por un lado por la certeza que los atletas esperaban, pero fue un arma de doble filo”, apuntó el entrenador que forma parte del cuerpo técnico del seleccionado de natación paralímpico.



“El parate fue positivo para aquellos que necesitaban más tiempo de preparación y ya saben cómo trabajar de acá a un año. Pero a Daniela Giménez, por ejemplo, la perjudicó porque estaba atravesando su mejor momento y ahora hay que trabajar para que recupere ese nivel”, explicó.

La parte mental, claro está, tiene un papel importante. Por eso, Zucconi utilizó los entrenamientos vía Zoom en la previa del regreso a los entrenamientos para enfocarse en lo social. “Había que manejar la ansiedad, y no solo dedicarse a los físico. Estoy convencido que los que lleguen mejor a Tokio no serán aquellos que mejor se entrenaron, sino que serán los que mejor estén mentalmente”, aseguró el técnico nacional de la Federación Argentina de Ciegos (FADEC).

“La motivación es clave y hay que realizar un buen trabajo mental y recuperar la confianza”, indicó. Su receta, durante los cuatro meses de inactividad, fue justamente por esa línea. “No los saturé con la parte física, aposté más a la cabeza. A charlar y saber cómo estaban”, concluyó.