Siempre que haya una pelota de por medio, Jonathan Montans está ahí. Desde el 2008 es uno de los referentes de la selección Argentina de fútbol para amputados y ahora se convirtió en el primer jugador del país en jugar al footgolf adaptado, un deporte que combina dos disciplinas: las reglas del golf con la técnica del fútbol. “Se juega en un campo de golf convencional y el objetivo es embocar con el pie una pelota de fútbol 5 en cada uno de los 18 hoyos”, explica Montans.

“Me invitaron a jugar, práctique, jugué un torneo y me fue bien. Es un deporte que tiene mucho de estrategia y de inteligencia. Y pide mucha técnica“, contó en diálogo con Paradeportes Radio, el programa del deporte adaptado, inclusivo y paralímpico argentino. Además, se describió como jugador: “En fútbol soy enganche, no sé si eso me ayuda. En footgolf podés tener una muy buena salida pero, para liquidar un hoyo a 15 metros, podés errar. Erré a un metro y metí a 40… Me caracterizo por buenos tiros de 30, 40 metros para acercarme“, aseguró

Jonathan Montans, en Paradeportes Radio.


Montans se metió de lleno en la disciplina. Y ya comenzó a trabajar para que más personas amputadas, ciegas o disminuidas visuales, sordas o con parálisis cerebral se sumen a este deporte en su respectiva categoría. “Hay proyectos para darle una presentación al footgolf adaptado y empezar a encararlo seriamente. Hay chicos que no juegan al fútbol pero me hablaron para sumarse “, comentó. Y hasta se animó a invitar a Silvio Velo, capitán de Los Murciélagos, a jugar algún día: “Silvio Velo, te invito a jugar al footgolf para ciegos. Creo que vas a ser el mejor, te va a gustar mucho. Sos competitivo y me encanta. Te espero”, soltó.

El jugador de la Selección Argentina de fútbol para amputados también contó el delicado momento de salud que le tocó atravesar este 2020. “Estoy pasando por un tratamiento oncológico. Gracias a Dios me pude operar antes de la pandemia. Estoy en pleno tratamiento de quimioterapia. Fue muy duro para mí. La estoy luchando, me tocó de chico y ahora de grande. Es por mí y mi familia. Ya van dos veces que me dicen que no iba a poder jugar más al fútbol. Y voy 2-0″.

Jonathan cuenta los días para volver a gritar un gol. “Me dijeron que quizás no podía jugar más al fútbol. Me hicieron un estudio y me sacaron parte de la vejiga. Pero puedo patear una pelota. A jugar vuelvo el año que viene”. Mientras tanto, se desahoga con su nueva pasión: “Meter un águila (dos golpes por debajo del par) en el footgolf lo tomé como un gol en una final contra Brasil”, cerró Montans, que ahora va por el hoyo en uno. Y sueña con volver a vestir la camiseta de la Selección Argentina.