Me defino como un soñador serial”. Así se presentó Jean Maggi en Paradeportes Radio, el programa del deporte adaptado, inclusivo y paralímpico argentino. Es que se hace difícil determinar a qué se dedica, teniendo en cuenta sus múltiples facetas. Fue el primer representante nacional en la historia de los Juegos Paralímpicos de Invierno en Vancouver 2010, cruzó Los Andes a caballo, corrió maratones, subió al Himalaya en su bicicleta de mano en 2015 y ahora su documental sobre su aventura en el pico más alto del mundo, estrenado en junio de este año, es un éxito en Netflix.


Tuve dos etapas. Primero no aceptaba mi discapacidad. Luego de un infarto, me metí en el deporte y eso me cambió la vida. Y terminé en el Himalaya“, contó el protagonista de “Límite infinito”, que perdió la movilidad de sus piernas por una poliomelitis. “La experiencia en el Himalaya es única e irrepetible. La formación que tuve de enfrentarme a la adversidad por mi discapacidad me sirvió para lograrlo“, agregó.

Desde su lugar, ahora Jean intenta cambiar la visión sobre las personas con discapacidad: “La sociedad tiene que cambiar el concepto de discapacidad. Yo sufrí mucho esto de que te digan ‘pobrecito’, porque en algún momento me lo terminé creyendo“. Y reivindica al deporte como su salvador: “Hay una frase que dice: ‘Si tenés un cuerpo, sos deportista’. Creo que es así. La discapacidad está asociada a la inmovilidad, a una enfermedad. Pero no es cierto. El deporte te da salud física, aeróbica y mental”.

Entre sus tantos logros deportivos, destaca la creación de su fundación, que entrega bicicletas de mano a chicos con discapacidad motora: “Una frase dice: ‘Si no dejás una huella cuando pasás por la vida, ¿para qué pasás?’. Creo que la fundación es eso: la posibilidad de dejar una huella con cada bicicleta que le entregamos a un chico”. “Disfruté todos mis logros deportivos porque les puse mucha pasión. Pero lograr la felicidad en otra persona es maravilloso”, sentenció.

Mientras su documental suma reproducciones en Netflix, Maggi mira hacia el próximo desafío. Ahora su sueño es otro y, como siempre, intentará cumplirlo: “Vamos a tener una charla con representantes de Los Ángeles porque quizás el documental puede pelear para meterse a los Premios Oscar. La frase dice: ‘Si es difícil, se hace; si es imposible, se intenta’. Y no veo esto como algo imposible. Sueño con ganar el Oscar con mi documental”.