Pocas cosas son más complicadas que definir a Jean Maggi. Veamos: fue el primer representante nacional (y abanderado) en la historia de los Juegos Paralímpicos de Invierno en Vancouver 2010, cruzó la coordillera de los Andes a caballo, corrió maratones, tiene su propia Fundación y lleva adelante el proyecto “Súper Adaptados”, en 2015 llegó a la cima del Himalaya con su bicicleta de mano y ese acontecimiento se tradujo en el exitoso documental “El límite infinito”, producido por Juan José Campanella, que desde su estreno en Netflix en junio de 2020 ya llegó a 175 países en 45 idiomas. Pero eso no es todo. Hace menos de un mes se convirtió en astronauta civil luego de aprobar un curso en el imponente y futurista Nastar Center de Estados Unidos. Solo 400 personas en el mundo lograron pasar ese desafío. Y él lo consiguió. Pero no se conforma con eso: “Soy un soñador serial y quiero ser la primera persona con discapacidad en el mundo en viajar al espacio”, dijo en Paradeportes Radio, el programa del deporte adaptado, inclusivo y paralímpico argentino (miércoles, de 21 a 22, por Eco Medios AM 1220). “Soñador serial”, la mejor definición para Jean Maggi.

Luego de un largo e intenso entrenamiento, Jean pasó las pruebas prácticas y teóricas y recibió su diploma de astronauta civil en Filadelfia. No significa que vaya a conducir una nave, pero si podrá participar como pasajero en futuro vuelos comerciales. “Estuve en un simulador con realidad virtual que emula el vuelo completo. Al finalizar, te dicen: ‘Astronauta, bienvenido a la Tierra’. Y fue una sensación increíble, teniendo en cuenta de dónde vengo y cuál es mi historia”, recordó el cordobés de 58 años que contrajo poliomelitis al poco tiempo de nacer a pesar de haber sido vacunado, pero que el inoculante no generó la inmunidad correspondiente sino todo lo contrario: le causó la enfermedad que dejó paralizadas sus piernas. Además, a los 37 tuvo dos infartos. Sin embargo, a partir de ese momento, su vida dio un giro fantástico y salió adelante con el apoyo de su esposa, hijos y el resto de la familia. Y asegura: “El infarto me salvó la vida”.

El sueño de ser astronauta lo tuvo de chico, pero en aquel momento jamás imagino que podía hacerlo realidad. “Cuando tenía 7 años el hombre llegó a Luna. Cuando me preguntaban qué querés ser cuando seas grande yo decía `astronauta`. Y ahora lo conseguí. Por suerte el curso salió bien, no tuve problema, pero si un poco de miedo. Yo tengo baja masa muscular en la parte de abajo, en la zona media, por mi discapacidad motriz. En el entrenamiento en los simuladores hay maniobras que tenés que realizar con el cuerpo para poder respirar y que la sangre fluya por todo el cuerpo para no desmayarse. No fue fácil, pero lo conseguí”, asegura Maggi.

Jean subió al Himalaya en su bicicleta de mano en el 2015. Años después, su historia se volvió furor en Netflix. ¿Se viene un documental en el espacio? “Si logro ir al espacio supongo que se vendrá otro documental con Campanella. Desde mi primera maratón en Nueva York que vengo documentando todo lo que hago, casi sin saber por qué. Me gusta registrar lo que sale de lo común. Ahora, estoy casi a las puertas de lograr este sueño que tenía de chico para ver la tierra como un todo desde el espacio”.