El contacto inicial se dio en noviembre del año pasado. Cristian Gómez, compatriota y compañero, fue el gestor para que Jazmín Sallis, jugadora del seleccionado femenino “Las Lobas” desde hace seis años desembarcara en el Porto Torres, uno de los equipos más importantes del básquet sobre silla de ruedas de Italia.

En apenas un puñado de partidos, Jazmín, hizo un análisis del juego en la liga italiana: “Se trabaja permanentemente a conciencia y en equipo para reconocer, aprovechar y provocar las situaciones ventajosas de los partidos”, afirmó la joven de 23 años con pasado por Municipalidad de Ensenada, River y Cilsa.

Ya instalada en la ciudad de Porto Torres –mismo nombre que el equipo-, en la isla de Cerdeña, la jugadora del seleccionado argentino detalle cómo es su equipo: “Somos nueve y soy la única mujer. Somos cinco categoría baja (entre 1.0 y 1.5) y aunque cuento con una franquicia por ser mujer con la que juego como categoría 0, no jugamos con una formación que la necesite, por lo que la competencia interna es fuerte y me plantea un gran desafío”, explica.

La exigencia es alta: son seis turnos de entrenamientos de martes a viernes y los partidos se disputan generalmente, los sábados. Los días de descanso son el domingo y el lunes. En este nuevo desafío, Jazmín, una de las tres extranjeras de Porto Torres, cuenta con el aval de Cristian Gómez. “Por la situación sanitaria por ahora no tenemos permitido el movimiento de una región a otra del país salvo para jugar y volver así que se complica encontrarnos”, indicó la platense Sallis.

A la hora de marcar las diferencias entre básquet argentino e italiano, Jazmín resalta que la principal es el “poder adquisitivo de los clubes”. “En Argentina son pocos los que pueden permitirse pagar a sus jugadores, algunos cuentan con apoyo de municipalidades para cubrir gastos indispensables y muchos tienen que poner plata de su bolsillo para que el equipo no desaparezca”, explica. “En Italia los clubes tienen sponsors y así consiguen profesionalizar y fortalecer la liga, contratar jugadores y jugadoras de otros países, cubrir sueldos, gastos de vivienda y viajes. Muchos clubes también presentan equipo en la Serie B y en el torneo juvenil”, agrega.

También marcó la diferencia respecto de la transmisión de los partidos. “En Argentina no se habitúa a tener registro de los juegos disponibles para cualquier persona con acceso a Internet. Es difícil para personas fuera del ambiente llegar a dar con algún partido. En Italia, en cambio, es una obligación de los equipos grabar los partidos cuando juegan de local y aunque no todos los transmiten en vivo, sí deben enviar los videos a la federación que los sube a su página de YouTube. Además cada fin de semana se transmite un partido en vivo por la RAI, un canal de deportes”:

Ahora, los objetivos de Jazmín están bien claros: “Estoy concentrada en aprender el juego que el equipo necesita que haga, ya que es algo totalmente nuevo, y en un idioma recién aprendido que no domino al 100%. En lo inmediato aprovecho cada minuto de juego, soy consciente de que recién empiezo y tengo todo por aprender. Me motiva pensar en el seleccionado porque es una experiencia muy enriquecedora y en todo lo que mejore quiero aportarlo a Las Lobas. Quiero seguir sumando experiencia en el básquet profesional, y deseo encontrarme con más Lobas cumpliendo este sueño”, concluyó.