En junio se realizará el Preolímpico de tenis de mesa adaptado y Giselle Muñoz irá en busca de una plaza para Tokio. La representante argentina estará en el torneo junto a Fernando Eberhardt, Elías Romero y Aleksy Kaniuka. Y palpitó la competencia en una charla con Paradeportes Radio, el programa del deporte adaptado, inclusivo y paralímpico argentino (miércoles a las 21 por Eco Medios, AM 1220).

“En el último torneo internacional antes de la pandemia quedé a 50 puntos de clasificar a Tokio… Tuve que cambiar el rumbo hacia este Preolímpico que se viene. Trabajé mucho durante la pandemia, modifiqué cosas, incorporé otras…”, contó. Y añadió: “Estoy con muchas expectativas. Clasifican solo los campeones. Vengo trabajando muy bien la parte técnica, física y psicológica. Quiero cubrir todos los ámbitos para que se pueda dar como espero”.

Giselle ya compitió en cinco Juegos Paralímpicos y ahora irá en busca de su sexta participación en la máxima cita. “Soy la primera por ranking en el torneo y eso tiene su peso. Trato de enfocarme partido a partido. Jugar cada partido de forma individual, sin pensar en lo que venga”, mencionó sobre su preparación. Y ya se ilusiona: “El Juego que más disfruté fue el de Rio 2016. Entré con poca presión y fue mi mejor torneo. Tuve mi mejor resultado a nivel paralímpico y si puedo ir a Tokio espero algo mejor”.

Haber perdido la final parapanamericana en Lima 2019 le sirvió para darle valor a su medalla plateada y encarar la recta final de este ciclo paralímpico con otra actitud. “Siempre trato de sacar lo positivo. Lima fue una piedra que me hizo caer un poquito. Nunca me había pasado de chocar tanto con un resultado. Fue un antes y un después de mi preparación psicológica: hay que empezar a ver que también se puede perder”, sostuvo.

A los 36 años, Muñoz está comprometida con el desafío que se le presenta rumbo a Tokio: “Soy bastante disciplinada y eso hace que pueda seguir en esto hoy en día. Siempre intento corregir defectos y dar un poquito más, eso me caracteriza como jugadora”.