La historia se volvió a repetir. Igual que hace un año atrás, los Murciélagos vencieron a Inglaterra en la final y obtuvieron el Grand Prix de Japón. En esta ocasión, el seleccionado argentino de fútbol para ciegos ganó por 2-0 en el tiempo regular con un doblete de Maximiliano Espinillo y retuvo la corona.

A la hora de jugar, Argentina no dejó dudas: fue un monólogo de principio a fin que tuvo su premio promediando la primera parte, cuando Espinillo se encontró con una pelota en el mediocampo, encaró y tras dejar un rival en el camino sacó un derechazo fulminante. El segundo tanto llegó cuando quedaban cuatro minutos para el cierre del partido. A la salida de un tiro de esquina el cordobés clavó un zapatazo que se metió abajo. 

Así, los Murciélagos festejaron a lo grande en Japón y cerraron un certamen brillante ya que ganaron los cinco partidos que disputaron. Un buen síntoma de cara a lo que se viene: Copa América de San Pablo entre el 2 y 10 de junio, la Copa Tango en Buenos Aires, del 20 al 24 del mismo mes; y los Juegos Parapanamericanos de Lima en agosto. 

El equipo argentino en Japón estuvo representado por los arqueros Darío Lencina y Germán Muleck, y los jugadores Froilán Padilla, Nahuel López, Nahuel Heredia, Matías Olivera, Marcelo Panizza, Maximiliano Espinillo, Ignacio Oviedo y Brian Pereyra. Completaron la delegación los entrenadores Martín Demonte, Germán Márquez, Claudio Falco, el asistente Agustín Rojas y el kinesiólogo Juan Manuel Crespo.