Braian Villarreal gambeteó aquel mito que decía que entrenar y estudiar era imposible. Por eso, después de finalizar el secundario se trazó un nuevo objetivo: ser profesor de Educación Física. No fue fácil ese camino, claro. Pero entre libros y entrenamientos supo sortear las dificultades y lo consiguió.

Villareal en los Juegos Parapanamericanos Lima 2019


“Me gustaría ser profesor y me estoy preparando para eso. Después de recibirme hice varios cursos y capacitaciones en velocidad”, dice Villarreal, representante argentino en los 100 y 200 metros en los Juegos Parapanamericanos de Toronto 2015 y Lima 2019. “Desde mi experiencia puedo aportar en el ámbito de la discapacidad. Sé lo que sienten, cómo la viven porque yo pasé por eso”, agrega.

Villarreal se recibió en 2018 en la Universidad de Juan Agustín Mazza de Mendoza y desde entonces piensa a futuro. En esta época de cuarentena, no se detiene y trabaja para desarrollar métodos atléticos para jóvenes con discapacidad haciendo hincapié en ejercicios relacionados que van desde el inicio hasta el alto rendimiento apuntado a la velocidad. “Mi vivencia con esta patología me ayuda en algún punto, a tener ciertas consideraciones respecto al entrenamiento adaptado”, indicó.



“En Mendoza y en Buenos Aires colaboro con varios velocistas convencionales a corregir técnicas de carrera. Aunque ellos tienen sus entrenadores, me gustaría hacer mi aporte en la preparación y capacitación de profes y atletas en el Atletismo Paralimpico”, explica.

Atrás quedaron esos tres años de estudios de publicidad que fueron eclipsados por el profesorado. Atrás, también, dejó los prejuicios. “Mi discapacidad se llama Agenesia de antebrazo izquierdo. Es congénita. No se desarrolló el antebrazo durante el embarazo”, indica. Villarreal, amante del atletismo, dejó en claro que nada es imposible.



Así, en cuarentena, Villarreal le pone ritmo a cada tarde en José Mármol. Le dedica varias horas por día al entrenamiento porque quiere seguir creciendo. “Quiero correr mejor, y sé que lo voy a lograr”, dice, entusiasmado porque de la mano de su entrenador Pedro de Almeida Pereira mejoró sus marcas en el último año.