Los Murciélagos volvieron a demostrar que están entre los mejores del mundo. En los Juegos Paralímpicos de Tokio, el equipo de Martín Demonte se quedó con la medalla plateada tras perder 1-0 la final ante Brasil. Pero el saldo fue más que positivo: Argentina demostró su jerarquía y se metió en una final paralímpica luego de 17 años, después de Atenas 2004.

“Fue muy importante volver a jugar una final, fue increíble. Conseguir una medalla significa mucho para todo deportista de alto rendimiento. Es el premio al esfuerzo”, reconoció Ángel Deldo, capitán de Los Murciélagos, en diálogo con Paradeportes Radio, el programa del deporte adaptado, inclusivo y paralímpico argentino (todos los miércoles de 21 a 22 por streaming en las cuentas de Facebook, Twitter, Youtube y Twitch de Paradeportes y por Eco Medios AM 1220).

Ángel, uno de los pilares del equipo durante todo el certamen, remarcó que “Argentina tuvo un muy buen nivel en Tokio. En la final solo nos faltó el gol, sabíamos que iba a ser un partido muy cerrado”. Y agregó: “El equipo fue muy regular en todas las líneas. Fuimos el mejor quipo de la primera fase (con tres victorias) e hicimos una gran semifinal ante China (2-0), logramos marcar una superioridad. Con Brasil se jugó de igual a igual, pero no se pudo”.

A pesar de hacer un torneo casi soñado, a Angel le quedó una espina: en la final contra Brasil tuvo que salir por lesión y se perdió gran parte de la definición: “Por el momento estoy con una bota que me inmoviliza. Me tienen que dar los estudios y ahí determinarán el grado de la lesión. Por lo visto en la resonancia, no habría que operar”, señaló el chaqueño y capitán.