Próximo a cumplir los 7 años, el pequeño Tom es un producto natural, literalmente, como lo describe el comité organizador: “Tom se formó a partir de la rica diversidad de la naturaleza. Es una creación de decenas de miles de plantas brasileñas, dibujadas juntas en una fusión de alegría y orgullo cuando Río de Janeiro fue elegida como ciudad anfitriona”. Eso ocurrió el 2 de octubre de 2009, de allí surge su fecha de cumpleaños.

La simpática mascota se comunica a través de sus cinco antenas, que apuntan en la dirección que va, hacen una V en señal de victoria, o forman un corazón cuando le toman una foto.

Sus creadores cuentan que Tom tiene “la sabiduría y la creatividad de las plantas y los árboles del Brasil, y ayuda a la gente a superar los desafíos y desarrollar todo su potencial. Sabe que hay una solución para todo y tiene un poder especial en su cabeza: ante cualquier obstáculo, se puede meter la mano entre las hojas de su cabello para sacar una herramienta adecuada”.

Como los duendes, está rodeado de misterios: dicen que duerme en un lirio de agua gigante en el medio de un lago en el bosque de Tijuca, y nunca se lo ve comer. Para tener energía, transforma la luz solar en nutrientes al igual que las plantas utilizan la fotosíntesis. Y tiene una debilidad, le encanta la samba; no se puede resistir al ritmo de los tambores y comienza a sacudir su melena.

Como sabe que a los chicos (y no tan chicos) les encantan los jueguitos de los celulares, tiene su propia aplicación: ‘Aventuras de Tom’, para que lo ayuden a encontrar a sus tres hermanas cariocas –Vida, Bela y Sol– en algún lugar en Río de Janeiro. El juego tiene 24 niveles con cuatro diferentes escenarios: la playa, la selva, la ciudad y los Juegos Paralímpicos.

En cada nivel, Tom tiene que recoger monedas, medallas y los íconos representativos de los 23 deportes paralímpicos.