En 1993 Argentina empezó a participar a nivel internacional en el fútbol PC. Desde entonces, la camiseta celeste y blanca jugó en diferentes citas parapanamericanas (Mar del Plata 1995, Río de Janeiro 2007, Toronto 2015), paralímpicas (Atlanta 1996, Sidney 2000, Atenas 2004, Londres 2012) y mundiales (Argentina 2003, Estados Unidos 2005, Brasil 2007, Holanda 2011, Inglaterra 2015) y un sinfín de torneos más.

“De acuerdo a un plan presentado a la Federación Argentina de Deportes para Parálisis Cerebral (Fadepac), se desarrolló este deporte en todo el país, a través de capacitaciones de profesores y haciendo escuelas deportivas y torneos regionales”, explica Osvaldo Hernández, DT de la selección conocida com Los Tigres. Así se captaron más chicos en los Juegos Evita y se pudieron conformar por primera vez seleccionados Sub-18 y Sub-16.

La idea de inclusión no es solamente deportiva: “Primero preparamos personas y luego deportistas”, es la consigna de Hernández, que explica: “Empezamos porque aquellos que no tenían el secundario completo, lo terminaran. Les inculcamos hábitos de educación y salud, fomentamos trabajos en Internet sobre distintos aspectos de la vida como los valores, la inclusión, los vínculos, etc. De esta manera empezaron a darse cuenta de muchas cosas y eso hizo que el equipo crezca”.

Rodrigo Lugrin, figura y capitán del equipo, refuerza este concepto: “Estudiar es casi una condición obligada para estar en la selección. Solamente a dos chicos les falta terminar el secundario, pero están en eso”. A su lado, el delantero Matías Fernández completa: “Todo se hace con esfuerzo: los muchachos de distintas provincias y que no tienen hijos, alquilaron un departamento en Buenos Aires para estar más cerca del Cenard y poder llegar de la mejor forma a Río de Janeiro”.

El fútbol 7 adaptado sigue las reglas de la FIFA, salvo que cada equipo se compone de siete jugadores; la cancha y los arcos son algo más chicos; no hay posiciones adelantadas; los laterales pueden hacerse con una sola mano; y cada tiempo dura 30 minutos.

Los Tigres hoy están en el 6º lugar del ranking y entrenaron de lunes a sábado además de jugar dos amistosos por semana de cara al torneo paralímpico en suelo carioca. Allí tendrán enfrente a los mejores del mundo: Brasil, Rusia y Ucrania. Las expectativas del técnico Hernández son realistas: “Trataremos de mejorar lo realizado hace cuatro años en Londres, donde salimos sextos”.

-Más allá de lo deportivo, sino del lado emocional: ¿qué significa para estos muchachos y para vos ir a una cita olímpica?

-Es lo más alto que uno puede imaginar desde lo deportivo y así lo sentimos todos. Es haber llegado a algo que soñaste, te ilusionaste, algo por lo que dejaste muchas cosas de lado… Entonces una vez clasificados sentimos la necesidad de expresarlo en los Juegos. Para nosotros la medalla no es la que te colgás si salís entre los tres primeros: nuestra medalla es la que ganamos todos los días entrenando, educando, intentando formar personas, sabiendo que a través del deporte podés dejarles un futuro mejor.