Se cierra el 2017 y Elías Romero tiene muchos aspectos positivos en el balance. Es que fue el mejor año de su carrera como representante argentino de tenis de mesa adaptado: hace pocos días se consagró campeón panamericano en Costa Rica.

Elías tuvo un torneo perfecto: fue campeón en la categoría individual y también en equipos (Clase 5), fue elegido el mejor jugador en silla de ruedas y se retiró invicto. “Tenía muchos nervios, era el torneo más importante del año para mí. En los primeros partidos no me sentí muy cómodo, me costó adaptarme. De a poco me fui soltando y pude jugar a mi nivel. Estar en el Mundial es un sueño cumplido, una de las metas de mi vida que pude cumplir”, le dijo a paradeportes.com.

La temporada de Romero, de 18 años, es excelente. En marzo, se hizo cargo de su condición de favorito y se llevó dos medallas doradas en los Juegos Parapanamericanos Juveniles de San Pablo. Participó de la gira de la Selección por Eslovenia y Eslovaquia, y hasta se llevó una medalla plateada en República Checa. Además, fue tercero en la Copa Tango de Buenos Aires.

Este sábado, en CEDIMA (Centro de Discapacitados de La Matanza), se juega la última fecha del torneo local de la Federación Argentina de Tenis de Mesa Adaptado. Elías lidera su categoría y va por el cierre ideal para un 2017 increíble. Este año permite que se ilusione y mire hacia adelante: “Me fue muy bien este año, estoy feliz por eso. Tuve algunos altibajos en el juego pero pude sacar muy buenos resultados. Ahora en Lima 2019 voy a tratar de dar lo mejor para clasificar a Tokio 2020”.