En pleno tiempo de preparación para los Juegos Parapanamericanos Juveniles, todos los atletas van trazando sus metas. Aleksy Kaniuka, representante argentino de tenis de mesa, lo tiene claro: va por una medalla.

Oriundo de Villa Luzuriaga, a los 12 años se decidió por hacer deporte y comenzó a realizar atletismo en CEDIMA (Centro de Discapacidad de La Matanza). Probó con el tenis de mesa pero mucho no le llamó la atención.

Hubo un momento clave para que ese amor nazca. Un día en CEDIMA, se realizó la despedida a Giselle Muñoz, quien se iba a disputar los Juegos Paralímpicos de Beijing 2008. Allí Aleksy vio el modelo de atleta de alto rendimiento que esperaba ser: inmediatamente comenzó a enfocarse en la disciplina.

Ahora, con 19 años, está en una etapa perfecta para estos Parapanamericanos Juveniles. Ya tiene la experiencia de Buenos Aires 2013, donde fue medalla de bronce, y piensa aprovechar lo vivido ahora en San Pablo. “Quiero sacarle el jugo a la experiencia en mi competencia y también para poder ayudar a los que sean debutantes. Pienso que les puede servir mucho porque yo también estuve en su lugar”, le explica a paradeportes.com, reflejando su compromiso.

En la preparación para San Pablo 2017, Kaniuka realizó muchos sacrificios. No se fue de vacaciones y dejó un poco de lado sus estudios universitarios en Ciencia Política. Si bien sabe que su carrera es importante, ahora prefiere darle la mayor atención a lo deportivo para llegar de la mejor manera a estos Juegos.

El bronce en Buenos Aires 2013 es el punto de partida. A partir de ahí construirá la estrategia para lo que tenga que enfrentar en el Centro Paralímpico Brasilero, del 20 al 25 de marzo. “Pienso que es posible una medalla. Estuve estudiando a los rivales, corrigiendo técnicas. Fue una pretemporada dura. Me costó pero cada sacrificio que hice fue pensando en que iba a valer la pena el esfuerzo. Siento que así va a ser”, se ilusiona Aleksy, una de las esperanzas argentinas en el tenis de mesa de San Pablo.