Comenzó el 2019 y se renovaron las ilusiones de Fernando Eberhardt. El representante argentino de tenis de mesa adaptado tuvo un 2018 increíble y lo sabe: mantuvo un nivel formidable y lo coronó en el Mundial de Eslovenia, donde fue medalla de bronce en la Clase 1.

“Fue el mejor año de mi carrera. El 2017 había sido muy bueno: fui campeón provincial, nacional y panamericano en mi categoría. Pero en 2018 lo del Mundial fue lo máximo. Estar en el podio no fue nada fácil, estoy muy contento. Y mantuve una regularidad durante toda la temporada, algo que no es fácil para un deportista. En todos los torneos que estuve, siempre me subí al podio”, le dijo el cordobés a Paradeportes.

Por su desempeño, la Federación Argentina de Tenis de Mesa Adaptado (FATEMA) lo eligió como el mejor jugador del año: “Me pone muy contento haber sido premiado y estoy muy agradecido. Quiere decir que todo el trabajo que hice estuvo muy bien”. También recibió otras distinciones a nivel nacional y provincial.

Los resultados hablan por sí solos: fue subcampeón provincial Clase 1-5 y campeón nacional Clase 1-2. Y a nivel internacional, fue subcampeón en Italia, tercero en España y República Checa y medalla de bronce en el Mundial de Eslovenia.

Sin embargo, Eberhardt no se conforma y ya mira hacia adelante. Su objetivo es claro: “Ahora quiero clasificar a los Juegos Paralímpicos. Tengo que buscar la plaza directa en los Juegos Parapanamericanos de Lima, siendo campeón, o meterme entre los cinco mejores del ranking en abril del 2020. Mi idea es poder asegurarlo en Lima. Espero llegar bien preparado para eso”.