Se termina un 2018 cargado de partidos para Ezequiel Casco, pero se avecina un 2019 con objetivos renovados. Después de un año duro, ahora el representante argentino de tenis sobre silla de ruedas encara lo que se viene con optimismo.

“Arranqué muy bien el año, tuvo un bache en la mitad pero lo terminé muy bien. La gira por Sudamérica fue el mejor momento. Es más lindo estar cerca de casa”, le dice a Paradeportes, analizando su temporada.

Los entrenamientos ya comenzaron para el “Mono”, dado que el 2 de enero viaja a Arizona para el primer torneo del 2019. Actualmente está en el puesto 35 del ranking. Nuevamente será parte de una gira por Europa de cuatro meses de duración, a partir de abril.

Uno de sus objetivos para el año que se avecina justamente pasa por esa lista: “Quiero subir un poco y estar entre los primeros 20. Poder mantenerme en ese top”. El otro es Lima 2019: a sus 25 años, y después de la medalla dorada junto a Gustavo Fernández en el dobles de Toronto 2015, ahora los Juegos Parapanamericanos se asoman como una nueva chance para Casco. “Hay muchas caras conocidas, lo afronto con responsabilidad y preparándome. Ojalá salga todo bien”, cerró.