Silvio Velo, el histórico capitán de Los Murciélagos, recibió otro merecido homenaje. Esta vez fue de parte del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, a través de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENNAF): en el Instituto Román Rosell, se descubrió una placa con el nombre del número 5.

Velo, ex alumno del Rosell y emblema del deporte paralímpico, agradeció el gesto y se mostró muy emocionado. “Este lugar me recibió cuando tenía 10 años y vine de San Pedro. Y ahora que vuelvo, me siento como en mi casa”, dijo, en el marco del Ciclo de Conferencias 2017 de la SENNAF.

“Desde chico tengo esta pasión por el fútbol. Mi condición de no vidente no me limitó para nada. Cuando llegué al Rosell y me encontré con otros chicos ciegos y una pelota que sonaba, supe que lo mío era el fútbol. Así empezó todo y hace 25 años que estoy en la selección representando a mi país”, agregó Silvio.

Del acto participó Martín Demonte, quien, además de ser el Director Técnico de Los Murciélagos, se desempeña como Coordinador General en el Rosell: “Es un momento más que emotivo para mí y para el Instituto, porque la sociedad necesita de esta clase de ejemplos de superación personal. Silvio es un argentino reconocido a nivel mundial”.
Gabriel Castelli, secretario de Coordinación y Monitoreo Institucional, manifestó: “Este ciclo de conferencias es una manera no sólo de reconocer a aquellos que se destacaron desde su realidad, sino también una posibilidad para que todos conozcan esta obra tan importante que ayuda a tanta gente”.

Por último, Andrea Ventura, directora Nacional de Promoción y Protección Integral, cerró: “El año pasado hemos relanzado el Instituto Rosell con el objetivo de que las personas no videntes tengan un lugar para desarrollarse y logren la integración en la sociedad. Y Silvio es una muestra de ello”.

Silvio Velo es capitán de Los Murciélagos desde 1991. Fue campeón mundial y medallista paralímpico. Actualmente juega en Boca Juniors y es considerado uno de los mejores del mundo en el fútbol para ciegos. El Instituto Román Rosell fue inaugurado en 1941 con el objetivo de que las personas con discapacidad visual puedan obtener todos los recursos para desarrollarse de manera integral.