El primer tiro que hizo María Laura Rodríguez Belvedere en su vida fue directo al blanco. La cordobesa recuerda bien ese día con apenas 11 años y a los 19 se prepara para otro momento inolvidable: los Parapanamericanos de Lima significarán su debut como representante argentina.

“Estoy muy emocionada, es una competencia importante y no tengo experiencia internacional, así que vivo sensaciones nuevas. Yo veía los Parapanamericanos como algo lejano, hasta que recibí la noticia y me alegró muchísimo”, le contó a Paradeportes tras la confirmación de su plaza.

El tiro será uno de los tres deportes debutantes en Lima 2019, se realizará del 24 al 27 de agosto en la Base Aérea Las Palmas y tendrá a Rodríguez Belvedere en la prueba de rifle 10 metros. Ella, Elba Acuña (Buenos Aires) y Osvaldo Gentili (Río Negro) van a formar parte del equipo nacional dirigido por Mario Garnero.

-¿Cuál es tu objetivo para Lima?

-Tengo la esperanza de que me vaya bien. Me estoy preparando mucho y el entrenamiento viene dando frutos. Por ahora siento más ansiedad que nervios. Quiero que llegue el momento. Espero estar tranquila para tirar de la mejor manera posible. No pasa solo por la puntería. Se necesita concentración, decisión y paz.

María Laura compite en la categoría SH2. Además de usar prótesis en las piernas, no posee la mano izquierda y requiere un apoyo para el arma. A los 11, cuando estaba en el Colegio Nacional Monserrat, empezó el deporte como un hobby y en poco tiempo se transformó en una pasión.

“En el colegio me permitieron sumarme a una escuadra deportiva en primer año en vez de tercero porque no podía hacer Educación Física, el tiro me llamó la atención y me enganché enseguida”, contó sobre aquellos comienzos en el Tiro Federal de Córdoba.

Del 30 de abril al 2 de mayo estuvo en la sede de los Parapanamericanos para participar del taller Road to Lima, donde realizó entrenamientos en el polígono y también recibió información sobre el deporte adaptado, junto con otros colegas.

-¿Qué aprendiste en esos días?

-Un montón. Hice el curso Proud Paralympian. Era la primera vez que estaba con tiradores paralímpicos. Vi la voluntad que ponen. La forma en la que llevan su discapacidad. Yo antes trataba de disimular la mía para parecer normal. Me di cuenta de que tengo que amarme como soy.

Durante la secundaria, María Laura únicamente le había confesado a una compañera que usaba prótesis en las piernas, pero gracias al deporte tomó más confianza y en los últimos años cambió su mentalidad. La reciente visita a Perú le dio un nuevo impulso a su vida.

“El tiro fue clave porque de chica no me gustaba asumir mi discapacidad, por eso en el colegio trataba de ocultar mi prótesis y me daba vergüenza pedir el asiento en el colectivo. Ahora siento que Lima es la primera puerta de muchas que se van a abrir en el futuro”.

Texto: Andrés Pando / Foto: Gentileza María Laura Rodríguez Belvedere