Es el mismo Ángel Ielpo. El que brilla en la Selección de fútbol de talla baja, que en el 2018 salió subcampeón de la Copa América y en el 2017 le metió tres goles a Brasil en Río, también juega al bádminton. Y va a ser el representante argentino en el debut del deporte en los Parapanamericanos de Lima.

“Llevo apenas un año en el bádminton, estoy contento por los resultados y tengo muchas expectativas. Voy a ir a Lima con la mentalidad de subirme al podio. En el 2020 sería un sueño estar en Tokio, pero me falta competir en tres torneos internacionales más y siempre pienso partido a partido para no ilusionarme”, le contó a Paradeportes.

Ielpo estaba en una concentración de fútbol en Misiones cuando le hablaron de bádminton por primera vez: “Un compañero cordobés me preguntó si conocía el deporte, me explicó un poco y me mostró videos, porque yo no tenía idea. Después buscamos un entrenador en Entre Ríos para que pudiera empezar. A mí no me cuesta aprender algo nuevo. Antes había hecho básquet, softbol, tenis de mesa y padel”.

Enseguida se puso bajo las órdenes de Pablo Pérez en Echagüe de Paraná, se consagró campeón nacional y llegó el debut fuera del país, con solo ocho meses de experiencia. En singles de la categoría SS6, salió tercero en el Panamericano de Lima y repitió ubicación en el Sudamericano de Arequipa, al igual que en dobles con Jonatan Mattos (otro integrante de la Selección de fútbol de talla baja).

-¿Por qué te enganchaste con el bádminton?

-De afuera parece aburrido ver a la plumita volando de un lado para el otro, pero adentro es distinto y saca toda tu energía. En singles, a diferencia del fútbol, jugás solo por vos y no dependés de nadie. Hay que ponerse las pilas para ganar.

-¿Se te escapa algún grito de gol en los partidos?

-De gol no, pero los vivo a full y a veces largo un grito, para darme aliento. Cuando pasamos con Karen Franco a la final mixta del Sudamericano me puse a llorar de la alegría. El bádminton me hizo emocionar como los tres goles a Brasil.

A los 29 años, Ielpo encontró una pasión paralela al fútbol, se entrena todos los días de la semana y busca la perfección en cada uno de los golpes. Unicamente deja la raqueta cuando le toca una concentración con la Selección. “A mis compañeros de fútbol no los veo muy seguido, entonces no mezclo los deportes y paso el tiempo con ellos”, admitió el paranaense.

Los progresos en el bádminton hacen que Ángel se ilusione: “No me imaginaba conseguir estos resultados tan rápido. Fue una sorpresa. No pensaba que me iba a subir al podio en torneos internacionales con gente que juega hace bastante. Soy el más nuevo, pero estoy enganchado y tengo muchos sueños”.

Texto: Andrés Pando / Foto: Badminton Pan America