En 1986, surge un proyecto de Ley en Argentina impulsado por la Cámara de Diputados: el de los Maestros del Deporte. Los atletas ganadores de medallas olímpicas mayores de 40 años recibirían una pensión mensual de acuerdo al tipo de presea obtenida.

Este proyecto queda cajoneado y se retoma en la década de los ’90. Ya puesto en funcionamiento, sólo restaba que se les otorgue el lugar a los atletas paralímpicos.

En 2004, con el envión de la presentación oficial del Comité Paralímpico Argentino (COPAR), todos los ganadores de medallas que cumplían con la edad fueron sumados. Antes, hubo que armar un archivo: Susana Masciotra, Elsa Beltrán y Fernando Bustelli fueron los Maestros del Deporte que confeccionaron la lista, con diarios de época,
archivos de Stoke Mandeville y el Comité Paralímpico Internacional (IPC).

Con la certificación del IPC, el Estado agregó a los deportistas de la nómina, quienes hoy en día siguen cobrando su pensión. Muchos de ellos son los máximos responsables del extenso medallero paralímpico argentino. En total son 149 medallas: 29 doradas, 60 plateadas y 60 de bronce.