“De un show de Intoxicados a los Juegos de Río”, podría ser el resumen de la historia de David Coronel , único representante argentino en pesas en estos Paralímpicos. Es que su historia deportiva se inició por casualidad, antes de un recital de la banda liderada por Pity Álvarez. Él mismo lo cuenta: “Estaba yendo a un recital de Intoxicados donde está el polideportivo de Mar del Plata y se me acercó quien era el entrenador de la selección de pesas y me propuso empezar a hacer pesas. No le di mucha bola, pero a la semana, cuando fui a la pileta vi el afiche y me quedé pensando. Arranqué y… acá estamos”.

A los 29 años encara su segunda cita olímpica, después de Londres 2012 y cuenta la evolución que fue experimentando a la par del levantamiento de pesas: “En estos años viví un cambio rotundo. Me siento muy bien, crecí mucho gracias al deporte. Soy juez del International Paralympic Committee, hice el instructorado de pesas, voy a ir a mis segundos Juegos y todo esto también me ayudó a crecer como persona; hasta terminar la escuela secundaria, que era algo que tenía pendiente. Todo positivo”.

Además de las becas del Enard y de la Secretaría de Deporte, cuenta con el apoyo del Ente Municipal de Deportes y Recreación marplatense y de la Fundación Juan Curuchet. “Por suerte, el Centro Nacional de Pesas está en Mar del Plata, así que estoy ‘en casa’”, completa.

Sabe que después del deporte va a encarar el profesorado de inglés o la carrera de marketing, pero todavía falta para eso, las pesas son su presente y, aunque parezca curioso, su referente es una dama: la mexicana Amalia Pérez. “Es raro que tenga a una mujer como referente, pero es la mejor, viene saliendo campeona paralímpica en Beijing y Londres, y va por su tercer mundial consecutivo”. Ya entre los pares, nombra al egipcio Sherif Othman, que fue el primero en la historia en levantar cuatro veces su peso corporal: “Es un referente para todos”; y también al iraní Siamand Rahman, “que va a ser el primer pesista paralímpico que rompa la barrera de los 300 kilos. Lo he visto hacerlo”, se entusiasma.

Pero aunque competirá contra los mejores del mundo, hay un gran adversario a vencer: “El gran rival en Río seré yo mismo: voy a intentar superar mi marca en Londres. Estoy trabajando bien y si puedo levantar un kilo más que en 2012 me daría por hecho”. Los especialistas ubican como candidatos a las medallas a Irak, Irán, Nigeria, Argelia y Egipto, “entre ellos estará el podio, va a ser una competencia muy buena para ver”, promete Coronel, que igualmente deja una puerta abierta para las sorpresas: “Yo aspiro a un diploma, aunque una vez comenzada la competencia uno no sabe lo que puede llegar a pasar”.