Hugo Ponce es una de las esperanzas de las Selección Argentina Sub 23 que jugará el Sudamericano. Y también un soñador. “Todavía no caigo. Vestir la celeste y blanca es más de lo que uno espera”, dice, entre nervioso e ilusionado, este cordobés de 21 años a Paradeportes.

“Nací con una enfermedad que se llama mielomeningocele y afecta a la columna vertebral. Y hace un año sufrí una amputación en el pie derecho”, cuenta Ponce, un amante del deporte. Y un apasionado del básquet. “Hacía atletismo y también lanzamiento de bala adaptado, hasta que me metí en el básquet”.

Cuenta la historia que la propuesta llegó de la mano de Siovio Romeira, presidente del SICA (Santa Isabel Club Atlético). “Fue hace cinco años. Me lo encontré y me preguntó si quería jugar en el club. Yo no tenía idea de nada, pero me animé. Probé y me encantó”, recuerda.

Además de la dinámica del juego y del ritmo vertiginoso sobre la silla de ruedas, a Ponce le gustó otra cosa. “Quedé asombrado por la manera en que me recibieron mis compañeros. Fue mágico relacionarme con ellos. Me explicaron las reglas, cómo jugar. Me enseñaron y me guiaron. Con el básquet me di cuenta de la importancia del deporte colectivo”, explica.

Así, poco a poco, llegaron las buenas noticias. La convocatoria para jugar en el Sub 23, por ejemplo. “Estar entre los 12 es una felicidad enorme. El técnico Mauro Varela nos da confianza en cada entrenamiento. Ya nos avisó que tendremos que jugar contra rivales fuertes como Brasil y Estados Unidos, pero nos estamos entrenando fuerte para no dar ventajas. Vamos a dejar la vida para llegar a lo más alto”, asegura.

Ponce, que todavía disfruta las mieles del éxito por el título que consiguió con SICA, sabe lo que significa pelearla. Lo hace cada día desde su casa en el Barrio Comercial de Córdoba. “La vida me puso muchas adversidades y nunca me di por vencido. El deporte, a través de SICA, me dio una gran mano, me abrió la cabeza. Aprendí que aunque las cosas salgan mal, hay que seguir y bancársela”.

Mientras estudia para finalizar el secundario, Ponce se traza otro objetivo: “Quiero ser periodista deportivo”. Inmediatamente surge la pregunta: ¿Básquet o periodismo? “Mi sueño está vinculado al deporte. Ser periodista y jugador de la Selección mayor. Para eso me preparo y sé que lo voy a conseguir”. ¿Acaso alguien lo duda?