La Selección Argentina de básquet sobre silla de ruedas se medirá esta semana contra Canadá, en cuatro amistosos que servirán de preparación para la Copa América que se disputará en Colombia y que otorga cuatro pasajes para el Mundial de Alemania 2018.

Canadá, uno de los equipos más poderosos que jugará en Cali, tendrá en su plantel a Patrick Anderson, considerado como uno de los mejores jugadores de la historia de la disciplina. Anderson, de 37 años, además de ser un extraordinario jugador es un auténtico personaje.

Después de ganar medallas olímpicas y de campeonatos mundiales, decidió dar un giro con su vida para dedicarse a la música. Se instaló en Nueva York para estudiar y dedicarse a su nueva pasión, a través de la guitarra y el piano. “Fue una lección humilde para mí aprender, pero también fue emocionante.

Pero, claro, el bichito del deporte y de la competencia no lo dejaba dormir tranquilo. Y así, en 2011 pegó la vuelta e integró el equipo canadiense que participó en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012. Y la rompió. Tuvo una actuación brillante contra Inglaterra, a la que le convirtió 29 puntos, y luego repitió ante Alemania, con 25, para transformarse en un ícono del depote adaptado.

“Crecí en Canadá y tuvo la suerte de entrenarme con jugadores convencionales. No había distinción en absoluto, me beneficié de eso. En mi país hay una cultura de inclusión”. A los 9 años, Anderson fue atropellado por un conductor borracho y como consecuencia de ese accidente perdió sus dos piernas. Nunca bajó los brazos. Al contrario. Se preparó y se mentalizó para ser el mejor. Y vaya que lo logró.