Pablo Giesenow es abogado y diplomado en gerencia empresaria. Tiene 40 años y es oriundo de Córdoba. Su vida dio un giro en enero de 2015, cuando tenía 37: luego de un accidente de auto, debieron amputarle ambos miembros inferiores por debajo de la rodilla.

Eso no lo detuvo: al mes y medio ya estaba trabajando con normalidad en silla de ruedas. Y luego empezó a caminar con prótesis. Un año después del accidente, ya entrenaba para correr en competencias. Desde ese entonces está ligado al deporte adaptado.

El año pasado, Matías Gutiérrez Moyano le ofreció ser parte de su proyecto, “Summit Aconcagua”. El objetivo era tan ambicioso como difícil: llegar a la cima del picó máximo del continente americano. “No me quedaba otra opción que decir que sí. Me sentí identificado con el proyecto desde el primer momento. Estoy convencido de que mi decisión fue más que correcta. Me llena de felicidad y de orgullo pertener a este grupo”, le contó Pablo a Paradeportes.

Si bien sabe que será una experiencia personal muy fuerte, en la que irá apoyado por Allianz Argentina, Giesenow está comprometido con la causa común de Summit Aconcagua: “Para mí es un desafío muy importante. Más allá de ir yo, lo que todos queremos es llevar un mensaje de que, más allá de todo, a través del deporte podemos superar cualquier obstáculo”.

La meta de llegar a la cumbre está instalada. Pero Pablo se prepara mentalmente para vivir la aventura completa: “Queremos llevar la bandera de los Juegos Olímpicos de la Juventud a lo más alto. Este proyecto nos vincula con eso, con no querer bajar los brazos. Uno trata de aprender de los que más experiencia tienen. Quiero disfrutar del paisaje, de los compañeros, del camino y de las vivencias que podamos compartir. De esta forma encaro el desafío”.