Aunque Cristina Otero es guía de turismo, no irá a Río de Janeiro de paseo: a los 30 años vivirá sus primeros Juegos Paralímpicos como ciclista. Quizá estaba marcado en el destino, ya que pertenece a una familia en la que todos son deportistas: “Mi mamá era triatleta -cuenta-, pero como yo no sabía andar en bici, entonces corría y nadaba. Después, cuando aprendí, entrenaba triatlón, pero terminé el secundario y empecé a estudiar la carrera de guía nacional de turismo, se me hacía imposible entrenar los tres deportes, así que me quedé solamente con natación… pero al tiempo me agarró una otitis crónica y dejé. Hasta que un día almorzando en el circuito KDT, conocí a Martín Ferrari, que me preguntó si quería probar de andar en bicicleta y así volví a arrancar”. Ferrari, entrenador del equipo argentino de paraciclismo, la sumó en mayo de 2011 y pocos meses después Cristina ganó la medalla de plata en persecución (categoría C2) en los Juegos Parapanamericanos de Guadalajara, México.

En marzo del año pasado fue reclasificada y dejó la C2 (deportistas con discapacidad en bici convencional) por la T2 (competidores con parálisis cerebral más severa que compiten en triciclo). “El tema del dominio del triciclo se que aún me falta seguir trabajándolo, pero avancé bastante”, admite. Para eso tiene que duplicar esfuerzos: “Me levanto a las 6:30 a la mañana y me dedico al entrenamiento, todos los días, intercalando en el circuito KDT y en el gimnasio. Por la tarde  hago visitas guiadas”, siguiendo con su vocación por el turismo.

Los caminos del País Vasco sirvieron para ajustar la preparación de cara a Río de Janeiro, con la Copa del Mundo de Ruta. Se conoce más a los rivales y se afinan los objetivos: “Carol Cooke (australiana nacida en Canadá) siempre gana en la categoría, pero una siempre apunta a la medalla”, se anima.

La cita carioca está en la cuenta regresiva y las emociones empiezan a jugar: “Tengo en mi compañero Rodrigo López un gran ejemplo a seguir. Ir a los Juegos es un sueño hecho realidad; sé que es el anhelo de cualquier deportista y yo voy a estar ahí… ¡Eso es un gran privilegio”.