Guillermo Marro recibió el premio del COPAR (Comité Paralímpico Argentino), se arrimó al presentador y le pidió el micrófono. Luego, invitó a su novia Cinthia, y entonces el abanderado de la delegación argentina en los Juegos Paralímpicos de Londres comenzó su monólogo. “Te quiero agradecer porque me hacés sentir un hombre feliz, te quiero dar mi amor eterno”, arrancó. Acto seguido, se arrodilló, la miró a los ojos, y le propuso matrimonio ante los cientos de testigos que aplaudieron desde las tribunas del Luna Park.

Después del abrazo y la emoción, Marro le entregó un anillo y la respuesta de Cinthia, por supuesto, fue afirmativa. Así, el pergaminense regaló el momento más romántico de una tarde lluviosa y con final feliz. “Estamos juntos desde el 2003. Cinthia es mi sostén, gracias a su apoyo conseguí muchas cosas. Ella con su amor me permitió seguir y avanzar en mi carrera”, le dijo Marro a Paradeportes.com

“No fue fácil, ella me bancó siempre. Yo viajaba mucho: venía a la Capital y los fines de semana regresaba a Pergamino para verla, y cuando la veía, me llenaba de energía. Me aguantó siempre”, dijo, orgulloso y emocionado. Cinthia no se quedó atrás: “Guillermo es el amor de mi vida,¿cómo le iba a decir que no?”

Marro, medallista en natación en Sidney 2000, Atenas 2004 y Beijing 2008, dijo que la idea de proponerle casamiento a Cinthia la guardó bajo cuatro llaves. “No lo sabía nadie, nadie. Ni familiares, ni amigos. Nadie”, reconoció. “Me mató. Pensé que me iba a agradecer por acompañarlo siempre. Jamás imaginé lo que pasó”.