La Selección Argentina de fútbol para ciegos no pudo con Brasil en la final del Mundial de España. Fue 2-0 en el Sagrado Corazón de Madrid, con goles de Ricardinho y Nonato, para que los brasileños obtengan por quinta vez la Copa del Mundo.

Los Murciélagos hicieron un buen planteo táctico y anularon a Brasil desde el comienzo del juego. Al minuto, Peralta exigió al arquero Luan. No fue un espejismo. Argentina mantuvo la línea, controló el partido y tuvo tres chances para romper el cero. La más clara fue de Maxi Espinillo. Sin embargo, por la falta de efectividad, se fueron al descanso en blanco.

Todo cambió en la segunda parte. Porque apareció en escena Ricardinho, que frotó la lámpara en un tiro libre y la colocó en un rincón en lo que fue la primera llegada de Brasil. El golazo del 10 pintaba de injusticia el marcador.

El gol no cambió los papeles. Argentina manejó los hilos y arrinconó a Brasil. Lo dominó y lo puso contra las cuerdas. Peralta y Espinillo estuvieron a centímetros de la igualdad. Cuando el reloj apremiaba, Nonato recuperó una pelota en su campo, atravesó toda la cancha y definió abajo. Un gol que sepultó las esperanza del equipo argentino. No hubo tiempo para más.