Carta abierta de la Misión Paralímpica en Toronto:

Todos: Atletas, cuerpos técnicos, profesionales, esperamos los eventos paralímpicos como hitos fundamentales del desafío del cuerpo a sus propios límites. Pero esta vez la vida nos enfrentaba a un desafío mayor… la ausencia.

No la de aquellos que circunstancialmente no están, sino la de aquella persona que durante años nos acompañó y terminó siendo el símbolo del ser humano médico en nuestro movimiento.

Todos sabíamos que Horacio Miyagi ya no estaría. Que no estaría su sonrisa, su compañía constante, su preocupación por cada uno de nosotros. Su caminar de un lado a otro, multiplicándose y multiplicando.

Porque supo comprender el paralimpismo y el valor humano del profesional y su crecimiento dentro del movimiento.

Una lágrima y una sonrisa deben ser nuestro ofrenda y el mayor esfuerzo en cada competencia, en cada acción profesional.

Quienes estamos en el paralimpismo sabemos de ganar y perder, y que de esta derrota a la que nos enfrenta la vida saldremos como siempre, hacia adelante con una nueva bandera, con la de sus valores.

Quienes lo conocemos sabemos que este fue su lugar en el mundo y este es su lugar en el cielo.

Para vos, Horacio, el agradecimiento eterno de haberte tenido de compañero y amigo y llegue hasta vos nuestro recuerdo y nuestra Victoria.

 

 

MISION PARAPANAMERICANA ARGENTINA

TORONTO 2015