El esquiador neuquino Enrique Plantey fue el abanderado argentino en la ceremonia inaugural de los Juegos Paralímpicos de Invierno Pyeongchang 2018 y ahora llegó el turno de competir en la nieve.

Participa en esquí alpino y disputará cuatro de las cinco disciplinas que componen esta especialidad:

Domingo 11
Super Gigante

Martes 13
Super Combinado

Miércoles 14
Slalom

Sábado 17
Slalom Gigante

Él mismo explica estas variantes del esquí alpino: “La más rápida de todas, en la cual yo no participo, es el Downhill, o descenso. En una bajada o “manga” se llega a los 120 km/h, velocidad pura. Yo competiré en Super Gigante, donde las banderas se colocan a 40 metros de distancia unas de otras; luego en el Super Combinado, que es la que determina al esquiador ‘más completo’, una prueba que combina velocidad y slalom. Luego vendrán el Slalom y el Slalom Gigante“.

-¿Cuáles son tus expectativas para estos Juegos?
-Son mayores que las que tuve en Sochi (Rusia) hace cuatro años. Espero disfrutar de estos Juegos a nivel rendimiento, sacar mi mejor esquiado, hacer lo que hago usualmente en los entrenamientos. Los resultados serán lo que marcan todo y si bajo rápido será un éxito, pero más allá de los resultados, espero meterme entre los mejores 15 esquiadores del mundo, y se llego a estar entre los 10 será para celebrar.

-¿Cuáles serán los grandes rivales que encontrarás en la nieve coreana?
-Todos ya nos conocemos mucho, porque yo participo en la Copa del Mundo, que es como el Grand Slam del tenis, así que no habrá sorpresas. Los adversarios fuertes son los de siempre: un noruego, algunos japoneses que andan bien, un estadounidense en velocidad, los holandeses… Difícil que haya grandes sorpresas.

-¿Cómo llegás en cuanto a la preparación?
-Después de Sochi 2014, se me sumó el apoyo del Enard, me pusieron un entrenador, empecé a ganar medallas… Se trató de un ciclo de cuatro años con muchas carreras y medallas, en el que tuvimos como meta llegar lo mejor preparados a PyeongChang. Mi entrenador se llama Martín Carnaghi, de San Martín de los Andes, y es instructor de instructores. Es muy serio para trabajar, muy comprometido con el deporte. Toda esta evolución se nota en mis bajadas, en el cronómetro.

Enrique Plantey porta con orgullo la bandera argentina en la ceremonia inaugural de los Juegos.

Enrique nació en Loncupué, Neuquén, hace 35 años. Cuenta que tiene su domicilio en Buenos Aires, pero que “apenas pasa un par de veces por año a regar las plantas”. Es que su actividad en la nieve es intensa, como lo testimonian sus últimos logros.

-¿Conocés el verano?
-Ja, ja, ja… Ya no me acuerdo. Paso de un invierno a otro, de entrenar en Chapelco a las giras. Antes de los juegos competí y entrené en Suiza, Andorra, Austria… El calendario es exigente y para estar a la altura de estas competiciones hay que estar muy metido.