Los Juegos Nacionales Evita son para los miles de participantes mucho más que una competencia deportiva: representan la posibilidad de estrechar nuevos vínculos de amistad a lo largo y ancho de todo el país.

La edición de deporte adaptado que se realiza por primera vez en Resistencia no es la excepción: cada día hay mejor onda en las tribunas del Polideportivo Jaime Zapata. Y no solo entre chicos de todo el país, también se sumaron las mascotas.

Bruno, el yaguareté símbolo de estos Juegos, encontró en la orca Celeste una nueva amiga llegada desde Chubut. Juntos recorrieron el predio accediendo al pedido de fotos de competidores, entrenadores y el numeroso público que se acerca cada tarde al polideportivo.

Una amistad que sería imposible en la fauna argentina, se volvió realidad gracias a la buena onda de estas mascotas.