Por tercer año el apellido Aguirre hace enorgullecer a los chaqueteos en los Juegos Nacionales Evita del deporte adaptado. Antes en Mar del Plata, ahora en Resistencia, las hermanas Milagros Aguirre (14 años) y su hermana Maia (13) acumulan medallas de atletismo.

Milagros es la que empezó primero con la cosecha: “Gracias a una amiga que también es albina, llegamos a los Juegos Evita, ella nos recomendó que nos inscribiéramos. En 2015 vinimos al Polideportivo Jaime Zapata dos días antes de los Juegos Provinciales y ya nos enganchamos; enseguida.arranqué en 2015 y mi hermana, como era menor, empezó en 2016. “.

En los Evita 2015 se llevó la medalla plateada en velocidad y el oro en lanzamiento de bala. Se colgó las mismas medallas en 2016 (pasó de la carrera de 80 metros a la de 150) y este año repitió pero con dos doradas. Maia, la menor, no se queda atrás: el año pasado fue bronce en salto en largo y la de plata en velocidad (80 metros) y este año se llevó el oro en las misma pruebas, una evolución muy rápida.

Para Maia, que Resistencia sea la sede de los Juegos “es lindo, porque ya conocemos bien la pista y podemos tener a nuestra gente en la tribuna”. Claro, ambas son de Puerto Vilelas, situada apenas a 10 kilómetros de la capital chaqueña.

Ahí acota Roly Merlo, el entrenador de ambas desde 2016: “Ya estaban imaginando volver a Mar del Plata, así que el anuncio de que se hacían los Juegos en Chaco cambió los planes. Se ‘perdieron’ un viaje pero ganaron la chance de tener a toda la gente cerca”. Maia concluye: “al final, terminaron siendo unos Evita más lindos que los de Mar del Plata”.

Milagros y Maia junto a su entrenador, Roly Merlo.

El albinismo es un trastorno genético hereditario que produce una reducción o ausencia total del pigmento melánico de ojos, piel y pelo. Una de las consecuencias es la baja visión, por eso ambas compiten en la categoría B13.

Milagros cuenta que integran en varios grupos de WhatsApp con chicos de todo el país, grupos de atletismo, grupos de los Evita y especialmente uno que reúne a albinos: “cuando te das cuenta que hay muchos más albinos, te sentís mejor. Hay chicos albinos de pueblos pequeños que jamás vieron a otro albino, creen que son los únicos”.

Maia explica que en esos grupos charlan sobre las dificultades que les produce su condición: “por ejemplo, nos molesta mucho correr con el sol de frente, se nos nubla la vista”.

Los Juegos Evita 2017 se terminaron pero ellas sueñan con varias ediciones más que les quedan por delante… y con más medallas.