Para Esteban Roldán competir es una manera de despejarse. Y haber ganado el Maratón de Buenos Aires fue alcanzar el cielo con las manos. Por eso, cuando cruzó la meta, alzó los brazos, festejó, y se acordó de su mujer y de sus tres hijos. “Este sacrificio es por el apoyo de la familia. Sin ese apoyo incondicional, no llegas a ningún lado. Al menos yo, sin mi familia, no podría”, dice, emocionado, este santafesino de 50 años, al que un accidente automovilístico le cambió la vida en 1995.

Palito Roldán se quedó con el atletismo adaptado (01:59:22) en la categoría silla de ruedas- “Fue un premio. Estoy contento porque me preparé durante cuatro meses”, indica. Y rescata el triunfo porque, según cuenta, no es fácil competir con Alejandro Maldonado, de 36 años. “Soy el único que le pudo ganar dos veces”, explica, orgulloso.

– Al cruzar la meta, ¿qué recordaste?

– El esfuerzo de cada día. Cada entrenamiento en la ruta 2, la que une Santa Fe con Chaco y Santiago del Estero. Es una ruta muy transitada y tengo que coordinar con los camioneros. http://medicinesure.com/sildenafil-citrate-generic/ Corro de 14 a 16, cuando ellos paran a almorzar.

– ¿Cuáles son tus próximos objetivos?

– A fines de octubre voy a participar en el Torneo Internacional en Resistencia. Y en noviembre está la Maratón de Mar del Plata. No descarto competir en carreras local que me sirven para despejarme.

– Mientras tanto, continúas con la fabricación de sillas de ruedas.

– Sí, claro. Tratatamos de ayudar a los deportistas que recién empiezan a conseguir su silla a un costo más bajo porque traerla desde el exterior es muy caro.

– ¿Es un imposible soñar con Río de Janeiro y Toronto?

– Para nada. La idea es realizar una buena marca para poder estar en los Juegos. Es el sueño de todo atleta. A los 50 años sería el cierre ideal para mi carrera. ¿Sabés que lindo sería estar en un podio?