El aula magna de la UADE fue el escenario del cierre de la II Sesión de la Academia Paralímpica Argentina en un encuentro en el que hubo emoción, risas y análisis. Maximiliano Nobili, Director de paradeportes.com, agradeció a los atletas, entrenadores y profesores por la invitación. “Desde nuestro lugar existe un compromiso muy fuerte con todos los protagonistas, y nuestra función es contar, explicar y, especialmente, educar. Es muy importante la difusión y mostrar el camino desde la posición deportiva de cada atleta, y no desde la discapacidad”, dijo Nobili, el moderador de la última charla.
 
Ariel Quassi, nadador de 33 años y ganador de una medalla plateada en los Juegos de Toronto, revivió su experiencia en Canadá. “Fue muy emocionante, sin dudas. No soy una persona muy expresiva, pero cuando gané la medalla me quebré. No pude ocultar mis lágrimas. Sabía que era mi último Parapanamericano, y sé que Río será mi último Paralímpico.Estoy muy satisfecho porque cumplí los objetivos que me propuse a lo largo de mi carrera”. En el final, resaltó que “es el momento de comenzar a trabajar con deportistas en edad escolar, ése el el gran objetivo de cara al futuro”.
 
También Osvaldo Hernández, entrenador de Los Tigres, se prendió en la conversación. “Mi primer objetivo es formar personas. Luego, deportistas. Prefiero que los jugadores terminen el secundario antes que ganar una medalla de oro. Yo, como educador, debo pensar en el futuro de ellos”, dijo el DT. “Mi consejo para los profesores es que trabajen con pasión. Porque la pasión te lleva a conseguir logros”, agregó el director técnico de la Selección Argentina de fútbol con parálisis cerebral que finalizó en la segunda posición en Toronto. “Vivo de los sueños, y el mío tener cada día más chicos jugando al fútbol. Hoy tenemos 300, y quiero tener 1000”, concluyó.
 
Por su parte, Constanza Coronel, referente del seleccionado de básquet femenino sobre silla de ruedas, revivió la clasificación de Argentina a los Juegos de Río, en el recordado duelo ante Perú. “Dimos vuelta un partido increíble. Quedaban muy poco tiempo y perdíamos por seis puntos. Nos mirábamos y no lo podíamos creer. Pero el equipo sacó la fuerza necesario y ganó por un punto. Ahora vamos a Brasil. Sabemos que nos enfrentaremos contra potencias, pero nosotras vamos a dar pelea”. “Hoy vivimos un sueño. Años atrás, esta realidad era algo imposible”, destacó.
 
En el final, Daniela Luchina, ex deportista e impulsora del exitoso evento, dijo: “Es lindo ver que la gente del movimiento se conozca. Me voy contenta cuando me entero que se contactaron, que intercambiaron ideas. Y ese es el objetivo: que trabajemos en conjunto. Estoy muy agradecida, se trabajó mucho, fue un esfuerzo enorme, y me voy feliz porque sé que valió la pena”.