Hace mucho que Alejandra Gabaglio, entrenadora de la Selección Argentina de tenis de mesa adaptado, lo postula como una de las grandes promesas. Tiempo después, Elías Romero le respondió siendo una realidad concreta en el seleccionado nacional.

Tiene 18 años pero desde los 7 que se dedica a este deporte. Ya a los 8 años empezó a representar a CEDIMA (Centro de Discapacidad de la Matanza), club donde todavía entrena. A los 14 se sumó a la Selección Argentina, donde hoy figura como una de las grandes promesas a futuro. En Toronto 2015 logró una medalla de bronce en la Clase 5.

En 2016, Romero tuvo un gran desempeño y lo reflejó en los resultados: ganó la medalla dorada del Open de Chile tanto en singles como en equipos. En la Copa Tango repitió el primer puesto en Sub 23 y en adultos y le sumó una medalla plateada en equipos.

Y en 2017 terminó de explotar: se llevó dos medallas doradas en los Juegos Parapanamericanos Juveniles de San Pablo. Participó de la gira de la Selección por Eslovenia y Eslovaquia, y hasta se llevó una medalla plateada en República Checa. Además, fue tercero en la Copa Tango de Buenos Aires. El cierre fue perfecto: en el Torneo Panamericano de Costa Rica, fue campeón en la categoría individual y también en equipos (Clase 5), fue elegido el mejor jugador en silla de ruedas y se retiró invicto.

Así, Elías se clasificó al Mundial de Eslovenia que se realizará en octubre de este año. Mientras prepara ese objetivo, el atleta también mira hacia adelante: Lima 2019 se presenta como su gran oportunidad para sacar boleto a Tokio 2020.