El pasado sábado 4 de octubre el Papa Francisco recibió en audiencia privada a 7 mil deportistas paralímpicos en el aula Pablo VI del Vaticano.

La reunión se originó como parte del evento “Believe to be Alive” (Creer para estar vivo), un mensaje sencillo y directo que consigue conjugar los valores de la fe cristiana y los del deporte.

El Papa Francisco recordó que “el deporte promueve contactos y relaciones con personas que provienen de culturas y ambientes diversos, nos acostumbra a vivir acogiendo las diferencias, a hacer de éstas una ocasión preciosa de enriquecimiento y descubrimiento recíproco. El deporte se vuelve una ocasión preciosa para reconocerse como hermanos y hermanas en camino, para favorecer la cultura de la inclusión y rechazar la cultura del descarte”.

Francisco concluyó invitándolos a sentir “también a través de la práctica deportiva, la cercanía de Dios y la amistad de los hermanos y hermanas”.