Hijo de Fernando Carlomagno, otro gran nadador con participación en los Juegos Paralímpicos de Atlanta, Sidney y Atenas, Pipo no solamente heredó el nombre sino también la pasión por la natación. Empezó con apenas 4 años en AVIDA, institución rosarina a la que lo llevó su padre. Diez años después se clasificó al Parapanamericano Juvenil de Bogotá (Colombia) y desde entonces se dedicó al deporte de manera profesional. Luego, durante dos años representó a River Plate y actualmente, de nuevo en su Rosario natal, se entrena en el Echesortu FC, junto al equipo convencional de nadadores.

Su paso por Buenos Aires y el retorno a su ciudad dan paso a la reflexión: “Cuando tuve la posibilidad de volver a entrenar en Rosario aprendí a disfrutar la natación de otra forma y desde ese momento tuve la suerte de no parar de progresar en lo físico, en rendimiento y hasta psicológicamente”.

La rutina de preparación de cara a la cita carioca lo tuvo de lunes a sábados, con doble turno en la pileta de Echesortu y el gimnasio en Altos de Balcarce, que además de brindarle su lugar, realiza todas sus evaluaciones para monitorear el progreso. “Mi entrenador personal es Gustavo D’Andrea y mis preparadores físicos son Raúl Festa y Lisandro Ruffo”, detalla y destaca también a su nutricionista Cecilia Delpupo: “Necesito tener controles en cuanto a la alimentación y asesoramiento constantemente de parte de ella, que me brinda una mano enorme, siempre”.

Para dedicarse por completo a la competición es válido destacar el sostén de la Secretaria de Deporte y del Enard. “Además estoy becado por la provincia de Santa Fe y la Municipalidad de Rosario, y recibo a su vez el apoyo de la Federación Argentina de Deportes para Parálisis Cerebral (Fadepac), a la cual represento. También cuento con el patrocinio de diferentes empresas como Ena Sport (suplementación), Vadox (productos de natación), Sport 78 (vestimenta) y Powerade”.

En Río de Janeiro competirá en los 100 metros espalda (récord parapanamericano en la categoría S8) y los 100 metros pecho. “Entre los principales rivales en los 100 metros espalda hay un chino, dos rusos, un inglés, un estadounidense y un ucraniano. En los 100 metros pecho el principal de la prueba el colombiano Carlos Serrano, que tiene el récord del mundo y es, sinceramente, inalcanzable”, analiza.

-¿Cómo definís estos momentos de cara a tus primeros Juegos Paralímpicos?

-Como una emoción muy grande. Fueron muchos años de un trabajo durísimo y si lo tengo que definir en dos palabras, seria “un sueño”… Un sueño de años, que en un principio parecía imposible pero que a medida que pasaba el tiempo se hacía un poquito más real y probable. Siento emoción, alegría, felicidad y mucha expectativa. Y, sobre todo, la tranquilidad de haber dejado todo para cumplir este sueño.

-¿Con qué expectativas viajás?

-Quiero poder repetir mis últimas dos finales en mundiales y realizar mi mejor marca y de ese modo acercarme un poco a los líderes de la prueba. Pero, principalmente, busco ganar experiencia para ir a Tokio 2020 por todo.