El Torball es un juego de pelota desarrollado en la década de 1970 para las personas ciegas y disminuidas visuales. La disciplina a llegó a nuestro país a comienzos de la década del 90, y en la actualidad se ha convertido en el deporte más practicado por los discapacitados visuales.

Es un deporte intensivo de equipo para ciegos y personas con discapacidad visual que favorece tanto a hombres como a mujeres de todas las edades y es apto como actividad de rehabilitación, recreación, escolaridad y como deporte de alto nivel.

El Torball se juega en un campo rectangular de 16 metros de largo y 7 metrod de ancho. Sobre el campo se ubican seis jugadores de dos equipos, tres jugadores por equipo. Los arcos ocupan todo el ancho de la cancha y tienen un alto de 1,30 m. Delante de ellos se colocan tres alfombras, que constituyen el único elemento de orientación para los jugadores. Estas alfombras miden 2 m de largo por 1 metro de ancho.

Una particularidad de este medicinesure equipo es la pelota que pesa solo 500 gramos y contiene aire cuyas cualidades permiten un juego rápido y ágil. Este deporte demanda habilidad, concentración y reacción de parte de los jugadores y se ha convertido en un deporte paralímpico.

El objetivo del juego es que cada equipo arroje la pelota en la línea de gol del oponente mientras que el otro equipo intenta evitarlo. Posteriormente, el equipo que era defensor toma la posición de atacante y los que eran atacantes defienden su arco.

Los partidos se dividen en dos tiempos de 5 minutos netos cada uno. Es decir, que en cada ocasión en que se interrumpe el juego, el reloj debe ser detenido.