Durante una semana, el Cenard fue el escenario del Campeonato de las Américas Sub-23, que quedó en manos de Estados Unidos y dejó a la Argentina en el tercer puesto en el básquet sobre silla de ruedas. El equipo que conduce Mauro Varela, que ganó dos partidos y perdió cuatro, fue de menor a mayor y dejó una buena impresión de cara al futuro. En una mano a mano con Paradeportes, el técnico de la Selección repasó la actuación argentina.

-¿Qué fue lo mejor de Argentina en el certamen?
-Hay que destacar que los atletas argentinos, entre 17 y 21 años, adquirieron una gran experiencia a nivel internacional. La mayoría de los jugadores participaron por primera vez en un evento de este estilo.

-¿Cuáles son los puntos a mejorar?
-Son varios, siempre hay detalles que corregir. Pero deben empezar por sus bases y con eso me refiero a que se deben entrenar aún más los fundamentos individuales. Sin fundamentos no será posible desencadenar el orden y la disciplina que amerita este deporte. Sin fundamentos, nunca habrá un juego ordenado.

-Del plantel que participó en el Sudamericano, ¿cuántos viajarán al Parapanamericano Juvenil de São Paulo?
-Serán cinco: Matías Méndez, Augusto Bianchi, Iván Gómez, Rodrigo Cardozo y Fabricio Luna. El resto del plantel que viajarán se conformará del grupo Sub-21, que viene trabajando en paralelo con el Sub-23.

-¿Imaginas a muchos de estos chicos en la Selección mayor?
-Hay muchos con proyección a la Pre Selección. Todos tienen talento, pero con talento solo no se consigue nada. Llegar y poder sostenerse en el grupo de la Selección mayor será una consecuencia de lo que hagan, de cómo se entrenen, del tiempo y el esfuerzo que le dediquen al básquet para mejorar día a día. De todos modos, creo que no debe ser por ahora un objetivo primario. Hay otros objetivos que ellos deben conseguir y luego todo va a decantar. Por supuesto que cuentan con el acompañamiento del cuerpo técnico para lograr sus objetivos.

-¿Qué te pareció el nivel del Campeonato de las Américas?
-Fue muy bueno, con Estados Unidos y Brasil marcando una clara diferencia sobre Argentina y Chile. Pero fue positivo para nosotros medirnos y saber cuál es nuestro nivel, para entender que con lo hecho, no alcanza.