La Selección Argentina de básquet sobre silla de ruedas cerró su participación en el Desafío de las Américas, torneo disputado en Toronto, Canadá, como preparación para los  Parapanamericanos. Fue con derrota frente a Brasil por 71-53.

Fernando Ovejero fue el máximo anotador del combinado argentino, con 13 puntos. El certamen amistoso fue una serie de test matchs para ajustar detalles de cara a los Juegos de agosto.


Así se juega el básquetbol en silla de ruedas

El básquetbol en silla de ruedas es practicado por personas con cualquier tipo de discapacidad físico-motora. Las sillas deben ser adaptadas y estandarizadas de acuerdo con las normas de la Federación Internacional de Baloncesto en Silla de Ruedas (IWBF).

Para un juego equilibrado, cada atleta recibe una clasificación de 1 a 4,5 puntos en base a sus habilidades. Los equipos, de cinco jugadores cada uno, no pueden superar los 14. Se disputan cuatro cuartos de diez minutos cada uno y el reloj se detiene cuando la pelota sale de la cancha o en un tiempo fuera.

Cada conjunto tiene una posesión de balón de hasta 24 segundos para lanzar hacia el aro. Cada dos toques en la silla de ruedas, el atleta debe hacer rebotar la pelota, pasarla o tirar. El contacto entre sillas no es considerado falta, a menos se interprete como intencional por los jueces.

El básquetbol en silla de ruedas es una de las primeras disciplinas en la historia del deporte adaptado. Se juega desde los primeros Juegos Paralímpicos de Roma en 1960. Las mujeres empezaron a competir a partir de Tel Aviv 1968.

Este deporte comenzó en Inglaterra y en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial. Los excombatientes jugaban en los hospitales de rehabilitación como recreación aunque también los a ayudaba a mejorar su condición física general. En la actualidad, se practica en más de 100 países.